El supercomputador Juwels, en el Centro de Supercomputación de Jülich
El supercomputador Juwels, en el Centro de Supercomputación de Jülich
Sistemas

El superordenador alemán Juwels, nuevo líder de la computación de alto rendimiento en Europa

La incorporación del sistema germano al ranking de Top 500 es una de las pocas novedades de una lista que revela un frenazo en el rendimiento y ritmo de desarrollos de estos equipos

El nuevo líder de los superordenadores europeos se llama Juwels y ha conquistado el trono gracias a la adición de un nuevo módulo, desarrollado por Atos, en su arquitectura. Este equipo, ubicado en el Centro de Supercomputación Jülich de Alemania acaba de ser reconocido por el ranking Top 500 como el sistema de supercomputación más potente de Europa (séptimo a nivel mundial) y desbanca así a HPC5, anterior campeón de la región, desarrollado por Dell y ubicado en la energética italiana Eni. Su incorporación es una de las pocas novedades que trae la 56 edición de esta clasificación, que lleva casi 30 años tomando el pulso al sector. “Creemos que Juwels es un hito clave en el camino hacia el ordenador de exaescala europeo (un ordenador que es capaz de superar el trillón de flops), que está previsto que se lance en 2023”, asegura Thomas Lippert, director de Jülich en un comunicado.

Aunque Dammam-7, desarrollado por HPE Cray en Arabia Saudí, también acaba de aterrizar en el décimo puesto, el resto de la lista trae pocas sorpresas. El japonés Fugaku (Fujitsu) y los estadounidenses Summit y Sierra (IBM) siguen repartiéndose el podio. Y España mantiene al Marenostrum del Barcelona Supercomputing Center como único representante entre los 500 superordenadores más potentes del mundo. “La lista al completo muestra el menor número de nuevas entradas desde que empezó el proyecto en 1993”, confirma la organización en un comunicado. Este récord bate además la marca mínima que ya se había alcanzado en la edición de junio. “La pandemia podría haber frenado la inversión”, razona Agnès Boudot, responeable de HPC y cuántica de Atos.

Distribución del Top500

La ola de quietud en la industria se ve reflejada también en las variables que miden el rendimiento de estos equipos, cuyo crecimiento también se ha ralentizado, de acuerdo con los resultados del último ranking. “La lista refleja un aplanamiento en la curva de rendimiento”, confirma la organización en un comunicado. En la lista publicada en junio, el rendimiento agregado de los equipos pasaba de los 1,65 exaflops operaciones de coma flotante por segundo a los 2,23 exaflops. Con la nueva clasificación, se interrumpe ese ritmo de crecimiento, con un total de 2,43 exaflops. Sin embargo, desde Atos restan importancia a esta variable. “El máximo rendimiento no debería impulsar la industria de la supercomputación. Lo más importante es la eficiencia de esos sistemas. Cómo pueden sostener la producción”, matiza Boudot.

Tampoco se registran grandes cambios en el reparto por países: China conserva el liderazgo conquistado en 2017, con un 42,4% de los sistemas de supercomputación, Estados Unidos concentra el 22% y Japón ocupa el tercer puesto con un lejano 6,8%. En contraste con esto, los equipos estadounidenses siguen a la cabeza en lo relativo a su potencia agregada y Japón ocupa el segundo puesto, gracias al aporte de Fugaku.

El nuevo líder germano

La aparición de Juwels a la cabeza del continente europeo devuelve a Alemania un liderazgo que no le es extraño. Los supercomputadores del país germano han conquistado al menos un puesto entre los diez más potentes del mundo en la mayoría de las ediciones del ranking. El equipo, ubicado en el centro de supercomputación de Jülich, entró en funcionamiento a finales del año pasado y se caracteriza por tener una arquitectura en bloques que permite la instalación de módulos complementarios asociados a tareas específicas e incluso estaría abierto a la incorporación de futuras tecnologías, como la computación cuántica. “La arquitectura modular de superordenadores hace posible integrar las mejores tecnologías disponibles de forma flexible y sin renunciar a nada”, explicó Lippert, en la presentación del módulo que les ha permitido convertirse en el séptimo ordenador más rápido del mundo.

El nuevo módulo de Juwels, que es el resultado de la colaboración de Atos con Mellanox, Partec y Nvidia, ya está dedicando sus más de cuarenta petaflops al avance de iniciativas como el Human Brain Project. En este consorcio de más de 130 universidades, hospitales y centros de investigación de toda Europa, unos 500 científicos tratan de recopilar y estructurar datos sobre el cerebro y sus enfermedades a una escala nunca vista. El papel del supercomputador alemán es transformar el análisis de miles imágenes en un modelo tridimensional de este órgano en el que se integren sus miles de millones de neuronas y los billones de conexiones entre ellas.

Además, la posición de este equipo mejora si se toma en consideración la versión del ranking que valora el coste energético de estos equipos más potentes del mundo: Green500. De acuerdo con esta lista, Juwels es el tercer superordenador más eficiente energéticamente, solo por detrás de un equipo estadounidense y otro japonés que aparecen mucho más rezagados en el Top 500 (en el puesto 172 y 332, respectivamente). "Las nuevas aplicaciones no deberían beneficiarse solo de nuevas tecnologías, sino también de integraciones inteligentes y optimización del código para alcanzar una mejor capacidad de nuestra producción. Nuestro lema es más rápido, más inteligente, más verde", asegura Boudot.

¿Está mejorando la posición de Europa en el ránking? Por lo pronto, el continente registra 101 equipos, frente a los 125 de Norteamérica y los 262 que suma Asia. "Europa aún necesita unir fuerzas para financiar mejor su investigación industrial en supercomputación", prescribe la portavoz de Atos, que estima que esta colaboración podría doblar el número de equipos de la región entre los veinte primeros del ranking.

Retina

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