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Carmen Alfonso Rico (Zaragoza, 1987) dirige en Londres la oficina de Samaipata, firma de capital riesgo especializada en plataformas digitales.
Carmen Alfonso Rico (Zaragoza, 1987) dirige en Londres la oficina de Samaipata, firma de capital riesgo especializada en plataformas digitales.
Negocio

“Europa tiene más programadores que EE UU y mejor repartidos geográficamente”

Carmen Alfonso Rico dirige la oficina londinense de Samaipata, la firma española de capital riesgo especializada en plataformas digitales. Reivindica el valor de la diversidad en los equipos de trabajo y de definir una misión que ayude a mejorar el mundo

Del periodismo ciudadano al capital riesgo, pasando por la banca de inversión. Pese a su juventud, Carmen Alfonso Rico (1987, Zaragoza) puede presumir de una larga trayectoria hasta llegar a ser directora de inversión para Reino Unido de Samaipata VC. De Morgan Stanley pasó a Felix Capital, donde comenzó su carrera como inversora. De ahí dio el salto a Samaipata, firma española de capital riesgo especializada en modelos de plataformas digitales. Abrió sus oficinas en París y en Londres y ahora dirige esta última.

Entre aviones, teína y una agenda de vértigo, Alfonso Rico busca en el ecosistema londinense los diamantes en bruto en los que invertir antes que nadie. También saca tiempo para participar como mentora en diversos programas de aceleración, como Techstars o Backstage, y en otros dirigidos a aumentar la presencia de mujeres en tecnología. De todo ello habla a su paso por Barcelona en una entrevista con una palabra clave: diversidad.

¿Cuál es su visión como inversora?

Hay una cita muy famosa del inversor estadounidense John Doerr: “Si no puedes inventar el futuro, la siguiente mejor opción es financiarlo”. Eso es lo que queremos nosotros, financiar el progreso, lo cual es un absoluto privilegio. Invertimos en soluciones facilitadas por la tecnología que hagan el mundo más humano. Pasamos mucho tiempo pensando en las tendencias macro y tecnológicas que están definiendo el futuro y construimos nuestra tesis de inversión sobre ellas. Ahora estamos muy centrados en el futuro del trabajo y en cómo hacerlo sostenible, en cómo salvar el planeta y en las fórmulas que priman el acceso a los servicios frente a la propiedad de los bienes. También tenemos mucho foco en las generaciones futuras.

¿Cómo buscan a las posibles invertidas?

Estamos creando una red muy buena de inversores ángel y emprendedores que nos refieren a otros fundadores. Son las mejores fuentes. Nos obsesiona encontrar buenos acuerdos antes de que se desate la locura, cuando aportan valor añadido. Organizamos eventos para posicionarnos como fondo especializado en plataformas digitales. Tener una aproximación tan concisa nos ayuda a diferenciarnos. También hemos desarrollado un software que nos ayuda a filtrar y clasificar las mejores oportunidades de inversión.

¿Cuánto invierten de media?

Invertimos en la primera etapa de desarrollo de las compañías, justo después de su lanzamiento y antes de las rondas de inversión en series A. La primera inversión suele ser de entre un millón y un millón y medio de euros. Después, hasta 10 millones por compañía. Tenemos 17 compañías en nuestro portafolio actual, que ascenderán a unas 20 o 25 con el nuevo fondo Samaipata II que estamos cerrando.

¿Qué aprendizajes deja el primero?

Debemos ser mejores en asumir riesgos y ser conscientes de en qué invertimos y qué impacto tienen esas empresas. Creo que los equipos de inversión más diversos son mejores y que las startups que tienen un componente o una misión de impacto social son mejores negocios. Las startups que tienen una misión atraen al mejor talento.

¿Por qué cree que los equipos de inversión más diversos son mejores?

Cuando los equipos de inversión son más representativos de la sociedad, pueden llegar a más grupos de emprendedores y tomar decisiones basadas en más puntos de vista. A su vez, esos nuevos emprendedores podrán crear soluciones para un mayor número de problemas, algunos de los cuales ni conocíamos ni nos imaginábamos. Un buen ejemplo son las soluciones de belleza para la gente de color. Es un nicho mucho mayor que el caucásico, algo que probablemente un inversor que no sea de color no sabe. Con un equipo de inversión paritario (50% hombres y 50% mujeres) y un portafolio con amplia representación femenina, en Samaipata creemos firmemente en el poder de la diversidad.

¿Cuál es el compromiso de Samaipata en ese sentido?

De mis últimas tres inversiones, dos están dirigidas por mujeres. Me he dado cuenta de que hay un sesgo inconsciente hacia aquello que nos es familiar. Las mujeres comunicamos de forma distinta, tenemos una forma diferente de transmitir cosas tan importantes para nuestro negocio como la visión o la ambición. En mi primera inversión en Samaipata, en 2018, me di cuenta de que entre la fundadora y uno de mis compañeros había una total desconexión que cambiaba mucho cuando yo era la interlocutora. Si no hubiera estado yo, tal vez no habríamos invertido.

Las cifras sobre el ratio de mujeres fundadoras de startups tecnológicas europeas y la cantidad de fondos que reciben no son esperanzadoras.

En Europa, 92 de cada 100 dólares invertidos en startups fueron a equipos fundadores exclusivamente masculinos. La tendencia no es positiva: no ha habido un progreso relevante desde 2015 ni en número de inversiones ni en porcentaje de capital. Si no hay mujeres en la base, no las habrá en la cúspide. De las 119 startups que han recibido financiación este año solo en una hay una directora de Tecnología. La sociedad tiene éxito cuando todos partimos más o menos de la misma línea de salida. Si hay una brecha muy grande, será mayor en la llegada. Queda mucho por hacer, pero hay esperanza. En las universidades técnicas europeas líderes, el 30% de los estudiantes son mujeres, por ahí es donde empieza el cambio.

¿Qué otras lecturas realiza sobre el informe?

En Samaipata creemos en Europa como ecosistema generador de los próximos líderes tecnológicos. El crecimiento de los últimos años es impresionante. En 2019 se invirtió en startups europeas más de 34.000 millones de dólares, siete veces más que en 2013. Tenemos muchas ventajas competitivas frente a otros ecosistemas que van por delante. Contamos con más programadores que EE UU y mejor repartidos geográficamente, lo que permite una mayor distribución de los nodos tecnológicos. Esto se traduce en mayor acceso de talento a mejor precio. En Europa la calidad de las startups es comparable a la de EE UU, pero las valoraciones son mucho menores. En cuanto a aspectos a mejorar, hay muchos. A Europa le falta un poco de la agresividad y ambición estadounidenses.

¿Qué impacto tendrá el Brexit en el ecosistema de emprendimiento e inversión londinense?

En la primera mitad de 2019, el 63% de la inversión total de capital riesgo en Europa se concentró en Reino Unido, según White Star Capital. Es una cuestión de acceso a capital, acceso a talento, de tamaño de mercado y de apoyo gubernamental. En estos cuatro factores, Reino Unido es el líder europeo. Los principales riesgos del Brexit para las startups son la restricción o disminución de acceso a talento, la fragmentación del mercado, los cambios en la regulación financiera y de datos, y una potencial recesión. Sin embargo, la inversión en Reino Unido sigue creciendo. Londres sigue siendo la capital tecnológica europea y el ambiente no es nada pesimista.

Las startups a seguir, según Alfonso

Freshly Cosmetics. Marca digital de cosmética orgánica y natural, nacida en 2016 en Reus. “Cerraron 2019 con más de 12 millones en ventas, impulsados por una activa comunidad de entusiastas por sus productos y los valores de sostenibilidad y calidad. Tienen tienda en Barcelona, abrirán en Madrid y se han lanzado a la conquista europea”.
Hopin. Es una plataforma de retransmisión de vídeo en directo para eventos: desde grandes conferencias a reuniones de pequeñas comunidades online. “Está transformando completamente la industria de los eventos y creando un nuevo mercado para quienes buscan conectar en vivo y monetizar a sus seguidores online”.
Notion. Plataforma de productividad con herramientas para planificar flujos de trabajo y colaborar en equipo. “Ha conseguido crear un producto sencillo, intuitivo y muy completo que se ha ganado orgánicamente millones de adeptos”. Con más de un millón de usuarios y solo 18 empleados, el pasado verano obtuvo una ronda de financiación de 10 millones de dólares.
legl. Invertida por Samaipata, se trata de un software que proporciona a los despachos de abogados instrumentos digitales para prestar un mejor servicio a sus clientes, facilitando el acceso a la justicia. Crowdjustice, uno de sus productos, permite recaudar fondos a personas que necesitan pero no pueden permitirse un abogado.
TogetherPrice. Plataforma también invertida por Samaipata que ofrece una solución para administrar planes de suscripción grupal y dividir gastos. “Permite crear una identidad digital y compartir de manera segura servicios digitales en internet. En solo dos años cuenta ya con más de medio millón de usuarios”.

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28/10/2020
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