Zahara
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Fetiches

Zahara, la cantante siempre conectada

Redes sociales como Instagram han ayudado a Zahara a interactuar y a mantener una relación directa con seguidores de todo el mundo.

En Canciones que cambiaron el mundo (Movistar #0) se hace un repaso a aquellos temas musicales que han acompañado a importantes movimientos sociales, que se han convertido en himnos generacionales. La propia presentadora del programa, Zahara (Úbeda, Jaén, 1983), también ha visto cómo las nuevas tecnologías han revolucionado su propio mundo. No solo a la hora de componer —“ahora puedo grabar directamente en casa con el ordenador”—, también en relación a la forma de interactuar con sus fans.

“Recuerdo cuando empecé a trastear con plataformas como MySpace, que ahora está obsoleta, en las antípodas de las webs actuales. Incluso hay gente que ni siquiera sabe lo que es. No tenía ni disco ni nada, pero tocaba en Valladolid y aparecían cien personas en el concierto. Y te estoy hablando de hace 15 años. Imagínate ahora con las redes sociales: me han permitido comunicarme con seguidores de todo el mundo y mantener una relación directa con ellos”.

Tras su colaboración en El poder de la música, espacio de la misma cadena estrenado el pasado diciembre en el que se incide en cómo una canción puede cambiar una vida entera, los conocimientos musicales de la ubetense le han abierto las puertas de Operación Triunfo (TVE), donde debuta como profesora de Cultura Musical. Mientras, compagina la gira de su último disco, Astronauta, y la publicación de un nuevo libro (Teoría de los cuerpos, editorial Aguilar) con su faceta como madre.

“Como vivimos fuera y tengo parientes en Andalucía y Calatayud, decidí abrir un perfi l privado. En él subo las fotos de mi hijo, que solo pueden ver 23 personas”.

Y, claro, con tan poco tiempo, las prioridades cambian. “Ahora no tengo tiempo para nada [risas], ni para practicar running, que me encantaba. Antes de que naciera mi hijo estaba loca con este tema. Fue una adicción total. Usaba un reloj Nike y estaba enganchada mirando los kilómetros que caminaba. No me lo quitaba nunca: hasta me lo ponía para calcular los pasos si me iba de compras a un centro comercial”.

El gran cambio en lo personal propició que pasara de usar el pulsómetro a una aplicación para poder controlar las tomas de la lactancia. “Nursing Timer fue un descubrimiento maravilloso. Me vino genial porque soy muy disciplinada. Podía diferenciar las tomas, si las hacía con el pecho derecho o el izquierdo, y marcar los tiempos para que las tomas fueran cada tres horas”.

El “muñeco”, como ella lo llama, creció (ahora tiene dos años) y Zahara revela la nueva funcionalidad que le ofrecen las redes sociales en el ámbito privado. “En Instagram no comparto fotos de mi hijo —comenta sobre su cuenta @zaharapop con más de 175.000 seguidores; en Twitter pasa de los 77.000—, así que como vivimos fuera y tengo parientes en Andalucía y en Calatayud, decidí abrir un perfil privado. En él subo las fotos de mi hijo, que solo pueden ver un total de 23 seguidores [risas] que son los miembros de mi familia. Es la manera más práctica de que sigan su día a día y de no perder el contacto”.

El fetiche, una tarjeta de sonido

No se lo piensa. “Es mi compañera”, explica Zahara refi riéndose a una tarjeta de sonido Apogee One que lleva consigo vaya a donde vaya. “Es del tamaño de un móvil, compacta, y me permite grabar directamente, conectándola al móvil, al ordenador o enchufándola a una guitarra o a unos altavoces. La uso mucho si estoy en el estudio o en un hotel y quiero grabar cualquier tipo de sonido”.

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30/03/2020
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