¿Quién?: Cleis Santos (Barcelona, 1989), investigadora posdoctoral del Instituto Imdea Materiales. Reconocimientos: Se le concedió la beca Marie Curie de la Comisión Europea. También ha sido nominada este año por la MIT Technology Review para estar en la lista de los mejores jóvenes investigadores europeos menores de 35 años.
¿Quién?: Cleis Santos (Barcelona, 1989), investigadora posdoctoral del Instituto Imdea Materiales. Reconocimientos: Se le concedió la beca Marie Curie de la Comisión Europea. También ha sido nominada este año por la MIT Technology Review para estar en la lista de los mejores jóvenes investigadores europeos menores de 35 años.
El podio

A la búsqueda de un sistema de purificación de agua no contaminante y barato

La investigadora Cleis Santos trabaja en un sistema de purificación de agua no contaminante y portátil más sostenible, ligero y barato.

Unas prácticas universitarias llevaron a Cleis Santos a toparse hace cinco años con su gran reto: crear un sistema de agua destilada —salubre— que supere las limitaciones de las soluciones actuales. Hoy, a sus 29 años, esta científica del Instituto Imdea Materiales está más cerca de su sueño. Su aliada es la desionización capacitiva, un sistema que permite tratar el agua y purificarla: la desaliniza, desioniza y reduce sus contaminantes. Y, por si fuera poco, ahorra electricidad: “Al tiempo que trata el agua, permite almacenar energía”, asegura Santos.

“La gran ventaja de este sistema es su versatilidad. Sirve para purificar agua y para eliminar componentes indeseados —por ejemplo, restos de medicamentos— en cualquier líquido con carga de iones”, afirma la científica. “Además, no genera ningún residuo, ya que no requiere compuestos químicos que se vierten después al mar, como sucede con la ósmosis inversa”.

A diferencia de este otro método, el más usado para el tratamiento de aguas, el suyo no requiere proximidad a la costa ni construir plantas de tratamiento o pozos, ya que utiliza un dispositivo, un supercondensador, que permite la destilación en cualquier sitio. “Al ser portable, se puede usar en zonas rurales o aisladas”, señala.

El próximo reto de Santos es sustituir los supercondensadores por baterías para facilitar su uso. Estas almacenarían la energía procedente de la desionización, que podría usarse, por ejemplo, para alimentar otro purificador que trabajase en paralelo. Idealmente, estas baterías estarán alimentadas por paneles solares. ¿Cuándo tendrá la científica su primer prototipo? En un año y medio, calcula. No obstante, no cree que se pueda comercializar antes de cinco años, ya que “en el sector del agua no vale con demostrar que el sistema funciona, sino que hay que cumplir con garantías estrictas de salud pública”, concluye.

Trayectoria

Estudió Ingeniería Química en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Tras una estancia en Chile, ya en su último año de doctorado, comenzó a colaborar con Juan José Vilatela, investigador senior de Instituto Imdea Materiales, al que se incorporó ofi cialmente en 2017.

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08/07/2020
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