Cartel de Better call Saul
Cartel de Better call Saul

Las ‘startups’ que fascinan a los grandes bufetes de abogados

Muchos despachos han creado programas específicos para atraer nuevas empresas con el fin de ofrecerles asesoría global. Es una inversión para su transformación digital y para captar clientes muy jugosos en el futuro

La transformación digital resulta más ajena cuanto más tradicionales son los negocios. Y hay pocos campos más tradicionales que el sector legal. Las leyes cambian lentamente y los despachos de abogados han mantenido las mismas estructuras durante décadas. Solo recientemente tecnologías como la nube o, aún incipiente, la inteligencia artificial tienen visos de producir grandes cambios.

Por eso resulta llamativo ver en el South Summit 2019, al lado de los expositores de startups y aceleradoras, estands de algunos de los más prestigiosos bufetes de abogados de España. Garrigues, Cuatrecasas y Pérez-Llorca cuentan con un espacio en esta feria dedicada al mundo del emprendimiento. ¿Qué hacen aquí?

Pablo Vinageras, abogado de Garrigues, lo resume así: “Vemos un nicho que precisa asesoría legal y vemos una oportunidad de crecimiento”. Suelen trabajar en cuestiones como problemas de inscripción o registro de marca, un mal reparto del capital social o la desprotección de las patentes. Aunque hay un aspecto recurrente en las startups digitales: la necesidad de asegurar la gestión de datos.

Alba Molina, responsable de proyectos de innovación de Cuatrecasas, da dos motivos para trabajar con startups, uno de ellos, formativo: "El conocimiento tecnológico que adquieren los socios que trabajan con estas startups es valioso. Ellos están acostumbrados a trabajar con una serie de clientes más tradicionales y esto es un reto para ellos". El otro es de negocio: "Al final, fondos de inversión y clientes que están apostando por trabajar con startups acuden a nosotros porque ven que ya lo hacemos y les podemos asesorar, pues formamos parte del ecosistema”.

Ambos despachos han creado programas específicos para estas nuevas compañías. En Pérez-Llorca cuentan desde hace más de dos años con un departamento dedicado a este tipo de clientes. Son movimientos de marketing para acercarse a un sector en plena efervescencia. Vinageras, de Garrigues, habla de rebranding y coordinación. La compañía ya asesoraba a emprendedores, business angels y fondos de inversión, pero decidieron organizar su oferta hace dos años. "Pensamos que esta área tenía que estar debidamente coordinada y estructurada, así como tener una mayor visibilidad. El mercado no estaba concibiendo que asesorábamos a startups".

Vemos un nicho que precisa asesoría legal con perspectivas de crecimiento

Pablo Vinageras, abogado de Garrigues

La nueva oferta de Garrigues se llama Startups & Open Innovation . "Es un área donde tenemos que estar porque las empresas de hoy serán las empresas de mañana y, si no eres parte de la ola de transformación digital, probablemente perderás el lugar que a día de hoy tienes". Aquí, el bufete está buscando a los clientes del futuro. No sería la primera vez que pasara. Vinageras pone el ejemplo de eDreams: “Les empezamos a asesorar como emprendedores y les llevamos a la Bolsa. La idea es crecer al lado de las empresas para el día de mañana ser su abogado de referencia".

En Cuatrecasas han organizado incluso un programa de aceleración. Empezaron atrayendo negocios de legaltech y de ahí saltaron a otros ámbitos. El programa, bautizado sencillamente como Acelera, consta de cuatro meses en los que se ofrece mentoría legal y de negocio a seis startups, seleccionadas por el despacho tras anunciar una convocatoria abierta.

"No incubamos ideas, aceleramos proyectos. Les ofrecemos la asesoría legal para consolidar su proyecto”, explica Molina, responsable de este programa, que tiene cuatro años de vida. “Al fin y al cabo, las startups son proyectos con tecnología punta. Y como la tecnología siempre va por delante de la regulación, había ciertos aspectos que no saben cómo encajar".

Garrigues y Cuatrecasas son los dos bufetes más grandes de España. En 2017, facturaron respectivamente 357 millones de euros y 248 millones. Pérez-LLorca también se cuenta dentro de este club con solera. Sus ingresos fueron de 40 millones de euros. Todos ellos hacen hincapié en su voluntad de atraer a este tipo de cliente tecnológico, cuya importancia ha aumentado últimamente en el panorama empresarial.

En Garrigues apuntan que en ocasiones han hecho de mentores y que a veces se puede conectar a startups con inversores, también clientes del despacho. En Cuatrecasas tienen igualmente cartera como para hacer de mediadores, pero, además, el despacho tiene un vehículo de inversión, Cuatrecasas Ventures. A través de esta rama, han invertido cantidades moderadas, de 50.000 euros, en tres de las 21 startups que han pasado por su programa de aceleración. Vinageras afirma categórico que su despacho rechaza la financiación: “El hecho de invertir conllevaría un conflicto de intereses”.

Retina

19/10/2019
Normas