Empleo, empresas y consumidores: el tres por uno del envío a domicilio
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Empleo, empresas y consumidores: el tres por uno del envío a domicilio

En solo cuatro años, Glovo se ha convertido en una de las plataformas de envío a domicilio con más crecimiento del mundo, compitiendo con gigantes internacionales

Los servicios de envío a domicilio son mucho más que comodidad y rapidez, normalmente los aspectos más valorados por sus usuarios. Detrás de este fenómeno global al alza, hay un ‘tres por uno’ que puede pasar desapercibido: creación de empleo, oportunidades para las empresas —especialmente pymes— y mejoras en la calidad de vida de los ciudadanos.

Una empresa española, Glovo, creada en Barcelona en marzo de 2015, es un buen ejemplo de esta cara menos visible del mundo del delivery. En solo cuatro años, Glovo, tras varias rondas de financiación en la que han participado socios nacionales e internacionales, se ha convertido en una de las plataformas de envío a domicilio con más crecimiento del mundo, compitiendo con gigantes internacionales. Actualmente está presente en 26 países, algunos de ellos tan distantes como Kenia, Argentina y Ucrania. Empresas como Glovo están convirtiendo Barcelona en una referencia global en emprendimiento tecnológico.

El impacto de estas empresas va más allá de la contratación de personal en sus estructuras empresariales.

La compañía cuenta con unos 1.500 empleados, aproximadamente un tercio de ellos en España. Gran parte de esos empleos son cualificados, en áreas como tecnología, finanzas, recursos humanos, operaciones y estrategia, entre otras. Pero el impacto laboral de las empresas de delivery va más allá de la contratación directa de personal en sus estructuras empresariales.

Siguiendo con el ejemplo de Glovo, la empresa cuenta con 7.500 repartidores solo en España y un total de 35.000 en todo el mundo. Cobran de media ocho euros por hora de trabajo, es decir, casi 1.300 euros mensuales por cuarenta horas semanales, lo que supone un 30% más que el Salario Mínimo Interprofesional.

Muchos de esos repartidores se benefician de la flexibilidad que les ofrece la plataforma de Glovo para compatibilizar su empleo en el delivery con otras actividades, como los estudios o las responsabilidades familiares. De hecho, la empresa cuenta con estudios internos que demuestran que la principal queja de sus repartidores (hasta un 43%) es no disponer de más horas para colaborar.

Según un informe del Foro Económico Mundial, España ocupa la posición 126 de 140 en flexibilidad de los contratos de empleo. En un mercado laboral tan rígido, opciones como las plataformas de delivery, que permiten al repartidor organizar su jornada de trabajo, son cada vez más apreciadas, a la espera de una regulación de estas nuevas relaciones laborales, que Glovo apoya. Países como Francia, Italia y Reino Unido ya han regulado en este sentido.

  • Una oportunidad para las empresas

Además del empleo, más desapercibido suele pasar el impacto positivo que tienen las plataformas de envío a domicilio sobre las empresas —especialmente pymes—, ya que les suponen la puerta de entrada rápida, fácil y eficiente a nuevos nichos de consumidores.

Según encuestas de la Federación Española de Hoteles y Restaurantes, solo un 12% de los empresarios de restauración disponen de una herramienta digital. Es un porcentaje escaso pero muy comprensible dados los costes. Se calcula que solo iniciar —sin incluir mantenimiento ni promoción— una plataforma tecnológica de delivery, en web o en app, supone una inversión inicial de 100.000 euros. Por eso cada vez más comercios de todo tipo recurren a plataformas como Glovo, que en España ha pasado de tener una red de 16 establecimientos asociados, en sus inicios de 2016, a los más de 5.300 locales asociados en la actualidad, una cifra que alcanza los 20.000 establecimientos si tenemos en cuenta todo el mundo. Esos locales facturaron gracias a la app 11.000 euros extra de media en 2018, y para este año se prevé que alcancen los 20.000 euros extra de media.

Glovo les pone en contacto con unos consumidores ávidos de un bien escaso en las sociedades del siglo XXI, el tiempo. Según cifras de Eurostat, en 2006, el 70% de la población española habría participado en actividades de esparcimiento a lo largo de 12 meses. Solo en nueve años, en 2015, este porcentaje habría descendido a cerca del 60%. Los servicios de delivery como Glovo entregan productos y, con su rapidez, algo intangible e incluso más preciado: tiempo libre para dedicarlo a otras actividades.