Miguel Montes, director general responsable de personas, tecnología y organizaciones en Sabadell.
Miguel Montes, director general responsable de personas, tecnología y organizaciones en Sabadell.
Negocio

Sabadell: “No podemos convertirnos en lo que no somos”

Miguel Montes, director general responsable de tecnología, personas y operaciones en Sabadell, asegura que no teme a las 'fintechs'

¿Cómo ha cambiado la relación con el cliente del banco como consecuencia de la transformación digital?

Ha evolucionado rápidamente. Antes solo pasaban cosas cuando el cliente hacía algo. Ahora tenemos que anticiparnos a sus necesidades. Es en parte consecuencia de grandes cambios sociales y de consumo. El mundo se ha movido hacia un modelo sin errores. Ya no puedes funcionar con imperfecciones o a pesar de las imperfecciones, como sucedía anteriormente en la banca comercial. Ahora tienes que ser perfecto, para todo el mundo, siempre, igual que esperas que todo lo que haces a través del smartphone funcione sin fallos.

Cada vez es más habitual que los principales ejecutivos de la banca hablen de software, tecnología, plataformas abiertas. ¿Es ya una nueva era de la banca?

La tecnología es una palanca, y siempre lo ha sido. Esto no es una situación nueva. Lo que sí es nuevo es la potencia que alcanza ahora esa palanca, pero no nos podemos confundir. El banco tiene que seguir siendo un banco. No nos podemos convertir en lo que no somos, no tenemos que querer parecernos a nadie. Nuestro principal reto es no quedar seducidos por el reto digital y mantenernos en nuestro propósito.

¿Qué opinión tiene de la evolución del fenómeno fintech en España?

El crecimiento que están teniendo las convierten en unos competidores relevantes, pero no les tememos. Y hay de todo: algunas son espectacularmente buenas, pero otras nos parecen un simple ejercicio de especulación financiera, el fruto de la necesidad de invertir del capital riesgo.

En todo caso, su número y la variedad de su oferta no deja de crecer.

Con las fintech y el open banking puede que se produzca una sobreoferta, que alguien nos prometa grandes maravillas con el uso de los datos y que luego se produzcan fracasos. Ya hemos visto algo parecido con las criptomonedas: al principio parecían el gran negocio y luego hemos visto que también tenían un lado oscuro. La demanda solucionará esos excesos. Hay un aspecto clave que a veces pasa desapercibido, y es la seguridad en el tratamiento de los datos financieros. Y ahí los bancos tenemos que reivindicar nuestra experiencia, trayectoria y fiabilidad frente a estos nuevos agentes. 

Retina

17/09/2019
Normas