En nuestraRevista Retina

Búscala en el quiosco
La baloncestista Amaya Valdemoro.
La baloncestista Amaya Valdemoro.

Amaya Valdemoro, nadando entre tiburones

La mejor jugadora española de baloncesto de la historia confiesa su adicción a las cuentas de Instagram de escualos

Me estoy reventando la vista”, asegura la comentarista de Movistar+ Amaya Valdemoro (Madrid, 1976). Cree que pasa demasiadas horas enganchada al móvil: “Tengo la mala costumbre de cogerlo cuando no tengo nada que hacer”. Lee las noticias en Twitter y “bichea” mucho en Instagram, especialmente perfiles relacionados con tiburones. “Estoy obsesionada. Es el animal más bestia del planeta”. Por eso, no lo duda: con unas gafas de realidad virtual “nadaría entre tiburones, sin jaula”. Y si pudiera viajar a un mundo de fantasía, exclama: “¡Juego de tronos, baby!”. Las series y películas le han acompañado lejos de casa. “Al principio, usaba DVD portátiles, con baterías que duraban dos horas. Ahora todo es más sencillo con el streaming”. De hecho, ha dejado de consumir televisión lineal, “menos el deporte: hay que verlo en directo”.

La tecnología también ha facilitado el contacto con la familia. “Pasé del Messenger a la Blackberry y al iPhone. Sufría cuando se caía Internet. Les recuerdo a mis compis la suerte que tienen con Facetime”. Del futuro tecnológico le horroriza “la pérdida de puestos de trabajo y del valor de las capacidades del ser humano. Que salga una maquinita cuando llamas por teléfono”. Porque asume que paciencia, poca. “Me regalaron un dron y aún no lo he sacado de la caja”.

PROYECTOR EPSON EH TW9000W Cuando se retiró en 2013 del baloncesto, Amaya Valdemoro se instaló en casa “el mejor minicine posible”. “Llamé a la empresa Ingevideo. Lo único que tenía claro es que quería un proyector en HD. Tiene ocho altavoces, es espectacular”.

Retina

13/11/2019
06

Las aulas cambian los cuadernos por las tabletas

El 80% de los profesores usa tecnología para preparar y desarrollar sus clases. Algunos crean sus propios materiales digitales con herramientas gratuitas de grandes tecnológicas, como Apple, Google o Microsoft. ¿Convierte esto al alumno en moneda de cambio?

Las aulas cambian los cuadernos por las tabletas
Normas