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Pocophone F1
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Pocophone F1: pura velocidad

El Pocophone F1 es el emblema de la segunda marca de Xiaomi pero no se basa en los modelos de la casa madre, sino que cuenta con su propio desarrollo.

Poco es la segunda marca de Xiaomi, una compañía que trabaja bajo la filosofía de que no hace falta gastarse 1.000 euros para tener un teléfono potente y de calidad. Es una de las empresas chinas pioneras en ofrecer equipos de gama media equilibrados con un software fiable y una tecnología muy avanzada, una estrategia ahora imitada por otras compañías. A diferencia de otras empresas con submarcas, el Pocophone no está basado en un modelo de la casa madre, aunque tampoco se oculta su vínculo con ella, ya que lleva impreso el texto By Xiaomi en la parte trasera.

Lo que se ha hecho es crear un departamento pequeño, cuyo nombre no es casual y partir de la premisa de desarrollar desde cero. Concretamente, como explica Jai Mani, ingeniero a cargo del proyecto, la idea era crear “un smartphone potente con las tecnologías que importan de verdad, una vuelta a lo básico centrada en la velocidad. No solo en un rendimiento rápido, sino en la velocidad en el mundo real”.

La experiencia de uso es bastante agradable. El sensor de huella dactilar desbloquea el terminal de forma muy rápida, mientras que la pantalla de 6,18 pulgadas y resolución Full HD es brillante y colorida y tiene buen contraste. A esto hay que añadirle características propias de gamas más altas como una batería que permite unas 10 horas de uso, bluetooth 5.0 o una conexión USB-C. Sin embargo, no tiene chip NFC para poder pagar con el móvil.

Ni metal ni cristal

Para alcanzar unas cotas de rendimiento tan elevadas y mantener el precio a partir de 329 euros, Pocophone ha tenido que reducir costes en la fabricación del F1 y ha recurrido al plástico en vez del cristal y el metal habituales en los tope de gama. El policarbonato hace que la sensación de lujo se evapore, pero ofrece otras ventajas, porque es resistente, menos proclive a ensuciarse o rayarse, y transmite menos el calor al usar apps exigentes o juegos, dado que no es tan conductor como el metal. Además, el fabricante ha hecho que la pantalla resalte un poco para que la mano sienta más la parte trasera del teléfono al cogerlo y parezca más delgado pese a sus 8,8 milímetros de grosor.

El Pocophone F1 es un teléfono al que la marca denomina Maestro de la velocidad, y que está a la altura, e incluso los supera a veces, de modelos de gama alta como el OnePlus 6 o el Samsung Galaxy Note 9. Esto es posible gracias a la inclusión de un procesador Snapdragon 845 de Qualcomm (el más potente de la compañía), un sistema de refrigeración líquida, 6 GB de memoria y 64/128 GB de almacenamiento, una configuración que proporciona fluidez y mucha potencia. De hecho, la propia marca lo define como un portátil para juegos sin ventiladores.

A vueltas con el notch

Como muchos otros teléfonos recientes, el F1 lleva el polémico notch, la pestaña de la parta superior central, y solo hay espacio para tres iconos en el lado superior derecho. Puede deshabilitarse pero, con la proporción 18,7:9 de la pantalla y las curvas de los marcos, algunas partes quedan cubiertas.

Cámaras de gama media

El Pocophone F1 lleva sendas cámaras traseras de 12 y 5 megapíxeles y una frontal de 20. Su comportamiento es muy correcto, pero no está a la altura de otras prestaciones estrella del teléfono como el procesador o la batería. Es uno de los apartados donde se han reducido costes.

Experiencia multimedia

En un modelo pensado para atraer a los gamers, el F1 ofrece un sonido de buena calidad y con un elevado nivel de volumen, por lo que la experiencia de jugar y ver contenidos multimedia en su pantalla está bastante lograda.

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