Daniel García García (Leganés, (Madrid), 1995). Tras finalizar el Bachillerato de Ciencias y Tecnología, estudió un grado superior de Desarrollo de aplicaciones multiplataforma y un máster de Desarrollo de aplicaciones móviles.
Daniel García García (Leganés, (Madrid), 1995). Tras finalizar el Bachillerato de Ciencias y Tecnología, estudió un grado superior de Desarrollo de aplicaciones multiplataforma y un máster de Desarrollo de aplicaciones móviles.

El madrileño que se fue a Estonia a lanzar una criptomoneda

Los proyectos del madrileño de 23 años Daniel García persiguen simplificar la obtención de criptodivisas y popularizar su uso como moneda de intercambio.

Desde que Estonia empezó a conceder la residencia virtual a ciudadanos de todo el mundo, en diciembre de 2014, cerca de 800 españoles la han solicitado, aunque de ellos solo 143 han creado una compañía en el país báltico. Entre este último grupo de emprendedores se encuentra Daniel García (Leganés, 1995), quien se define a sí mismo como “un mal estudiante al que le aburría la formación reglada y prefería investigar por su cuenta aquello que le interesaba”.

Por caprichos del destino, ahora el propio García se ha convertido en profesor, ya que parte de su tiempo lo dedica a impartir clases de minería de criptomonedas en cursos organizados para empresas y a través de The Block Learning, una plataforma de formación y asesoramiento lanzada por NWC10Lab para ayudar a emprendedores con ideas de negocio basadas en tecnología blockchain.

Las cadenas de bloques también son el germen de la empresa que García creó en Estonia el pasado mes de junio, Daviescoin IT OÜ, que tiene como objetivo impulsar, en cualquier parte del mundo, la utilización real de las criptodivisas, de tal forma que se popularicen como moneda de intercambio en distintos ámbitos.

¿Por qué en Estonia?

Daniel García pensó que para impulsar el uso diario de su cripotomoneda, los davies, debía crear una empresa que la respaldara: “Fundé Daviescoin en Estonia porque allí ya está regulado el mundo cripto y no corro el riesgo de que lancen una ley retroactiva que me perjudique”.

“Vivimos en un periodo de transición en el que el uso real de blockchain aún es muy pequeño, pero lo cierto es que tiene multitud de utilidades y necesitamos que alguien dé el primer paso”, señala.

Para ayudar a construir ese futuro, García ha fundado su propia criptomoneda, los davies, que comenzaron a cotizar el pasado 22 de agosto. A corto plazo, la idea es que en noviembre se lance una plataforma donde cualquiera podrá comprar davies con su tarjeta de crédito y venderlos cuando quiera, recibiendo en su cuenta bancaria el importe correspondiente en moneda local.

Además, en febrero de 2019 estará disponible una aplicación que permitirá hacer préstamos de davies entre particulares a nivel internacional, operaciones que quedarán blindadas ya que permiten generar automáticamente “un contrato con firma electrónica y biométrica válida en cualquier parte del mundo”.

Desde su faceta de emprendedor, este madrileño cuenta con otro proyecto relacionado con blockchain: My Custom Miner, una web que facilita la minería de cualquier criptomoneda sin necesidad de contar con grandes conocimientos técnicos.

Retina

16/11/2018
02

La fábrica en la que los robots bailan

Visitamos la fábrica de Volkswagen en Navarra, donde artilugios enormes de movimientos perfectos se mueven a un ritmo imperturbable y saben, sin posibilidad de error, qué paso deben dar en cada momento.

La fábrica en la que los robots bailan
06

La solución que surgió de la crisis

Una pequeña consultora con un alto componente tecnológico compite con multinacionales desde Canarias. Especializada en el sector bancario, VERTA demuestra que sin prejuicios y con innovación se llega mucho más lejos.

La solución que surgió de la crisis
Normas