Perdidos en Aliexpress: cómo elegir bien en la mayor tienda del mundo
24 horas

Perdidos en Aliexpress: cómo elegir bien en la mayor tienda del mundo

Aliexpress, la mayor tienda del mundo, creció un 80% entre 2016 y 2017. Aquí va la crónica en primera persona sobre cómo elegir bien entre sus millones de productos

Todas las comparaciones sobre la empresa fundada por Jack Ma en 2010 suenan un poco manidas. A mí me gusta ponerme lírico y pensar en AliExpress como en una especie de versión china del Aleph, eso que vio Jorge Luis Borges y que no era sino “uno de los puntos del espacio que contienen todos los puntos”. O lo que es lo mismo, que si es cierto que hay otros universos, todos están en AliExpress… y a un módico precio.

Según la revista Bussiness Insider, de 2016 a 2017 la empresa de e-commerce creció en el mundo un 80%. En España sentimos verdadera pasión por ella: en 2017 se realizaron 16,9 millones de pedidos a través de su portal y sus ventas llegaron a los 1.234 millones de euros, según The eShow Magazine.

La gran pregunta que uno debe contestar al entrar en AliExpress es: ¿qué necesito? Nada para mí. Mucho para la criatura que viene en camino, a la que voy a equipar en AliExpress. Me esperan, según los últimos cálculos, más de 200.000 proveedores con todo lo que un cerebro humano ha sido capaz de imaginar.

Traductor traidor

La empresa y los fans afirman, sin rubor, que una de las ventajas es que la página está en castellano. Discutible es poco. Aliexpress no traduce, crea un nuevo lenguaje a medio camino del español y el na’vi de los extraterrestres de Avatar. Si buscas algo, mejor hazlo en inglés… o te puede pasar como a mí que, buscando un chupete, acabé encontrando un “bebé del pezón”.

¿Bueno, bonito y barato?

Por lo general, se aconseja comprar productos por debajo de 22€: si cuestan más, pueden ser retenidos en la aduana y el precio se dispara. Un ejemplo: me fijé en un purificador de aire (en aliexpressano: “generador de oxígeno portátil mini hogar oxígeno que hace la máquina para el viejo hombre/mujer embarazada oxígeno”). Costaba 149,84€ (¡ojo, los precios varían en minutos!). Pero se pueden sumar hasta 135€ entre IVA, aranceles, envío, etc.

De exprés solo tiene el nombre

La mayor parte de los paquetes se envían por correo ordinario, pues los couriers de mensajería internacional son muy escrupulosos con la ley y con ellos no te libras de sobrecostes. Hay toda una picaresca para evitar a la temida aduana que pasa por marcar los paquetes como regalos, por ejemplo. ¿Conclusión? Aliexpress es para gente con paciencia. Un pedido puede tardar entre 15 y 45 días, o sea, que igual compras un monísimo sombrero-paraguas y te llega en verano.

Si no se quiere gastar mucho, AliExpress es un auténtico festival del humor, una cacharrería postmoderna en la que se venden los objetos más insólitos. 

Y, además, AliExpress contiene las traducciones más psicotrópicas que en el mundo ha habido. ¿Qué digo traducciones? ¡¡Poemas!! Odas al lenguaje que enviarían a la cola del paro a dadaístas, surrealistas y demás impostores de la transgresión. Pero nada me arredra: los chinos sienten auténtica devoción por sus niños (y, ejem, anuncian un llamativo 40% de descuento en su sección infantil). 

AliExpress es el Gran Bazar chino. Pero el de verdad, no el de la esquina de cualquier calle. Aunque con nuestro chino de proximidad comparte el mismo caos expositivo. El desorden es tal que hay hasta páginas web especializadas en organizar los productos, como Thieve.co. Sinceramente, los mismos productos en una y en otra parecen distintos. 

Dejemos de lado los trillones de piezas de ropa, pues para algo estamos en una revista de tecnología. Lo más curioso al entrar en el universo infantil es la cantidad de productos de higiene que ponen a tu disposición los vendedores asiáticos. Debe de haber una verdadera obsesión —suponemos— con la limpieza entre las clases medias chinas.

Hay, por ejemplo, detectores de pipí de plástico que van enganchados al pañal y que están conectados con una app (no especifica si con la interfaz en chino o en español), lo cual debe ser imprescindible para padres que hayan perdido el sentido del tacto y del olfato.

Además, como los Teletubbies, el detector de pipí está en cuatro colores, lo que está haciendo que me replantee tener una familia numerosa. Es algo que ocurre constantemente en AliExpress: cada vez que buscas algo, el azar te lleva a algo diferente. Es como una de esas novelas de Elige tu propia aventura pero sin que puedas elegir nada, tan abrumado como estás por la oferta.

Así, la pléyade de gadgets recargables por USB para el bebé es infinita: desde un soplamocos a un calientabiberones e incluso una especie de taladro para limpiar el cerumen de la oreja de los bebés. Los problemas de homologación con la Unión Europea son un clásico de los productos que vende AliExpress. Se ha popularizado con cierta maldad que sus productos no son fiables. Se junta aquí cierta visión eurocentrista del mundo oriental y algo de intoxicación por parte de la competencia.

Nuestro consejo es comprar productos por debajo de 22 euros para evitar aranceles aduaneros y, siempre, hacerlo armado de una paciencia zen.

Obviamente, entre los cientos de miles de vendedores siempre hay alguno que te intenta dar gato por liebre pero, según los expertos, aquellos que están por encima del 97% de valoración son tan serios como cualquiera. Tras superar los más de 100 millones de usuarios en todo el mundo, parece evidente que no todos pueden estar equivocados.

Retina

18/11/2018
06

La solución que surgió de la crisis

Una pequeña consultora con un alto componente tecnológico compite con multinacionales desde Canarias. Especializada en el sector bancario, VERTA demuestra que sin prejuicios y con innovación se llega mucho más lejos.

La solución que surgió de la crisis
07
La fábrica en la que los robots bailan

La fábrica en la que los robots bailan

Visitamos la fábrica de Volkswagen en Navarra, donde artilugios enormes de movimientos perfectos se mueven a un ritmo imperturbable y saben, sin posibilidad de error, qué paso deben dar en cada momento.

Normas