Justin Bieber durante su actuación en un festival en Atlanta (Georgia, EE UU) en 2015.
Justin Bieber durante su actuación en un festival en Atlanta (Georgia, EE UU) en 2015. WireImage

Apple quiere descubrir al próximo Justin Bieber

La firma de la manzana acaba de adquirir Asaii, una compañía con experiencia en captar talento musical a través del análisis de redes sociales

Las carreras de Aretha Franklin, Bob Dylan, Leonard Cohen y Bruce Springsteen no pueden entenderse sin la figura de John Hammond, uno de los cazatalentos más importantes en la historia de la música del siglo XX y un claro ejemplo de cómo los ojeadores realizan una labor imprescindible en la conformación del panorama musical en nuestro tiempo. La digitalización, no obstante, ha desplazado su lugar de trabajo de los castings y salas de conciertos a plataformas online como Spotify o SoundCloud. Y, como en la mayoría de sectores, también se ha informatizado su manera de hacer las cosas.

Asaii es uno de los proyectos más ambiciosos que podemos encontrar en esta línea, al aplicar big data para simplificar el descubrimiento de nuevos talentos musicales. La startup tecnológica, adquirida por Apple esta semana por una cifra que según los expertos no supera los 85 millones de euros, cuenta con un algoritmo de recomendación musical basado en los gustos de sus usuarios. Pero también han trabajado en un sistema de inteligencia artificial que recopila información de Facebook, Twitter, Instagram y otras redes sociales, además de datos procedentes de plataformas de música en streaming como Spotify, Apple Music o Youtube, para ayudar a las discográficas a gestionar una campaña de márketing o para descubrir a artistas prometedores en base a su impacto inicial en la audiencia.

Esta última funcionalidad parece haber despertado el interés de Apple, que hace coincidir su compra con otro acontecimiento relevante para el empoderamiento —esa palabra que los emprendedores más fanfarrones disfrutan pronunciando— de los músicos independientes en su camino hacia la puerta de las grandes discográficas. El mes pasado, Spotify anunció una nueva función beta para que cualquier artista pudiera subir su música directamente a la plataforma —en lugar de hacerlo a través de una etiqueta, como debían hacerlo hasta ahora— y podrá consultar información sobre su audiencia en ella.

Las creaciones de los artistas que gozan de mayor reconocimiento se pueden encontrar prácticamente en cualquier plataforma de distribución. La solución de Asaii, sin embargo, puede marcar la diferencia en lo que respecta a autores más desconocidos. Tal y como explican en su página web, su tecnología de aprendizaje automático les permiten detectar futuras promesas 10 semanas antes de que salten a los primeros puestos en las listas de lo más escuchado. “Nuestros algoritmos son capaces de descubrir al próximo Justin Bieber antes de que cualquier otro lo haga”, presumen. Una capacidad que, de ser cierta, se antoja como el sueño de cualquier sello musical.

La reciente adquisición de Asaii no se perfila como una iniciativa aislada. El último movimiento de Apple parece formar parte de un plan mayor en su apuesta musical. El gigante tecnológico también llegó esta semana a un acuerdo con Genius, la compañía de letras de canciones que integra anotaciones para contextualizarlas y explicar su significado. Por no hablar de la compra de Shazam, que se hizo efectiva el mes pasado, prácticamente un año después de su anuncio. La inversión de Apple en el servicio de identificación musical podría haber supuesto cerca de 350 millones de euros, según las estimaciones en torno a una operación de la que apenas han trascendido detalles.

Retina

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