Infografía de la futura sede de Google en Mountain View
Infografía de la futura sede de Google en Mountain View
Sociedad

Google pone en pie un campus para atraer turistas y locales

Charleston East será el edificio icónico de Google, una carpa abierta a visitantes. Las instalaciones se abrirán al público a finales de 2019

Los ojos del mundo se han posado sobre Google (como es habitual, en realidad) esta semana: Google I / O, su conferencia anual de desarrolladores, nos ha dejado una serie de importantes novedades en servicios como el Gmail o en Google Photos.

Al lado del Shoreline Amphitheatre donde tiene lugar la conferencia, Charleston East comienza a tomar forma. Sus cimientos se pusieron hace un año y el estreno está previsto para finales de 2019. La aspiración es crear un espacio icónico tanto para trabajadores como para visitantes, con espacios verdes, caminos y carril para bicicletas que quieren atraer a los locales. La visión recuerda mucho a las Spheres que acaba de estrenar Amazon en Seattle.

Bjarke Ingels Thomas Heatherwick (Heatherwick Studio) y Bjarke Ingels (BIG) son los arquitectos al frente del proyecto. Su estudio ya captó la atención mundial con las Viviendas de la Montaña en Copenhague. Ha creado gran expectación con la futura casa Lego en la misma capital.

Se trata del primer edificio que Google proyecta desde cero, con entidad propia y afán de transcender. El buscador se estableció en Mountain View en 2004, después de la fase embrionaria en Stanford, donde Larry Page y Sergei Brin cursaban su doctorado, y después en garaje de la que es hoy CEO de YouTube, Susan Wojcicki. Desde entonces han crecido hasta rozar los 20.000 empleados en esta localidad.

Obras de las instalaciones de Google

Google ha buscado la complicidad de las autoridades locales para mejorar la relación con los habitantes, que los acusan de generar una insoportable presión inmobiliaria, tanto en compra como en alquiler. El público podrá comer en los restaurantes que van a contratar en el edificio, pasear por la plaza o caminar por una ruta que conecta el campus con la ciudad. Contará también con una galería comercial que servirá para exposiciones de arte.

Google ha cortado 200 árboles para limpiar el terreno donde ahora se centran las bases y las grúas se mueven incluso cuando es festivo. Pero ha adquirido el compromiso de plantar otros 4.000. “Nuestro campus estará integrado con la naturales y conectado con comunidad, tanto en el interior, como en los espacios exterior, queremos que sea inclusivo, transversal y acogedor”, en palabras de Google en la propuesta al ayuntamiento.

Los peones de construcción, en su mayoría de origen hispano, tienen prohibido hablar sobre su labor con curiosos. Menos aún con la prensa. Antes o después de pasar los tornos que les llevan a un terraplén. La seguridad pasea constantemente alrededor de la obra. La grúa, los ruidos y los camiones entrando y saliendo con materiales y escombros.

Google quiere que los empleados elijan transporte público, bicicleta o caminar para ir hasta el trabajo para tratar de adaptarse al tope que recomienda Mountain View, no más de 19.500 coches en hora punta por la mañana.

El día, 29 de marzo, que se desveló en audiencia pública, el equivalente a nuestros plenos, Lenny Siegel, concejal de Mountain View, dejó claro que las ciudades de Silicon Valley compiten por las grandes firmas: “No estoy sorprendido por su filantropía, no por la utilidad de sus productos. Este es un proyecto por el que matarían muchas ciudades. Incluida Cupertino”. Una referencia directa a los cuarteles generales de Apple.

Google quiere así solventar un problema adicional: el turismo tecnológico atrae un gran número de visitantes, pero es incapaz de gestionarlo. Para entrar en Google es necesario tener a algún conocido dispuesto a ejercer de anfitrión en sus horas de trabajo. Muchas zonas no se pueden visitar. Hasta hace un par de años tampoco se podían comprar recuerdos.

Fue entonces cuando decidieron llevarse las estatuas de Android para un edificio menor y a tres calles de la plaza central, ponerlo en el patio y dentro habilitar una tienda. La sensación que deja no concuerda con la imagen que se tiene del buscador. Una de las marcas más cotizadas con una solución de emergencia, casi low cost, que solventará a finales de 2019.

Universalizar la inteligencia artificial

Estas son algunas de las claves de la pasada conferencia de Google.

Futuro. “La inteligencia artificial nos permite resolver problemas para todo el mundo. Va a impactar en todo el mundo. Especialmente en la salud”, asegura Sundar Pichai, el consejero delegado del gigante del buscador más popular de Internet.
Líneas maestras. Las líneas maestras de Google para el próximo año. Se centran en tres pilares: Android, con el sistema operativo como puerta de entrada a Internet a través del móvil, la realidad virtual, el Internet de las Cosas, así como la detección y desaparición de noticias falsas, un fenómeno que interpretan como una brecha de confianza en la sociedad.

Retina

23/05/2018
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