En nuestraRevista Retina

Búscala en el quiosco
Moon Ribas
Moon Ribas
Retinismos

Homo deus: el transhumanismo y la ética

Podemos llegar a reducir al homo sapiens a pura materia en el que robots, cíborgs y hombres se diluyan como lágrimas en la lluvia.

Desde siempre, el hombre tecnológico ha buscado superar sus limitaciones mediante prótesis. Ya lo mostraba Stanley Kubrick en 2001: Una odisea del espacio, al enfrentar a dos grupos rivales de simios: la igualdad de fuerza quedaba neutralizada por el famoso primate que, con música de Wagner, había descubierto al inicio de la película el poder que ganaba cuando golpeaba con un hueso. Esta puede ser, según sostiene Jesús Alonso Burgos en Teoría e historia del hombre artificial, la “historia más breve, pero completa y exacta, que se haya escrito nunca sobre la Humanidad”.

Kubrick hablaba de herramientas exógenas. Pero el humano lleva décadas trabajando en prótesis que supliesen taras y mutilaciones. Y en aumentar las capacidades. Tanto es así, que científicos y pensadores de la talla de Ray Kurzweil o Nick Bostrom afirman que el ser humano actual es ya una realidad superada y que considera inevitable que se tecnifique progresivamente. El sueño de Friedrich Nietzsche.

No existe una receta universal: cada caso de mejora ha de ser estudiado por separado. Pero con límites. Podemos estar a punto de presenciar una transición más cerca de la ideología que de la biología. Un cambio que puede llevar a reducir al homo sapiens a pura materia en el que robots, cíborgs y hombres se diluyan como lágrimas en la lluvia.

Retina

20/07/2019
08

¿De verdad es tan peligrosa FaceApp?

FaceApp, una aplicación de origen ruso, ha vivido una segunda juventud dos años después de hacerse viral. Su éxito repentino ha propagado la preocupación por todo el mundo. ¿Se la merece?

¿De verdad es tan peligrosa FaceApp?
Ya estamos viajando en la nave de Bowman
10

Ya estamos viajando en la nave de Bowman

Hoy ya viajamos en la nave de Bowman, el astronauta de '2001: una odisea del espacio' que concibió Arthur C. Clarke. la nuestra, sin embargo, es una odisea por el espacio digital

Normas