Santiago Bibiloni en el condado de Marín, con el Golden Gate de fondo.
Santiago Bibiloni en el condado de Marín, con el Golden Gate de fondo.

Cor, una ‘startup’ para agencias de marketing

De Buenos Aires a San Francisco. Del marketing a las criptomonedas. Esta es la historia de Santiago Bibiloni, quien pasó de autoemplearse a crear un criptofondo.

De Buenos Aires a San Francisco. Un salto del Cono Sur a la orilla del Pacífico que ha convertido a Santiago Bibiloni (Buenos Aires, 1989) en uno de los emprendedores más innovadores de 500 Startups, la incubadora donde estuvo seleccionado el pasado verano y ahora alberga Corsu último proyecto. Inquieto e inconformista, habla sin parar de cómo le divierte emprender. Descubrió los blogs en una asignatura de la facultad y terminó viajando por América Latina vendiendo su libro para costearse el viaje.

Su primer empleo por cuenta ajena fue en una agencia de marketing. “Llegué a una grande. En general, son caras y no entienden las necesidad del mundo puramente digital”, explica. Ese fue el germen de Balloon Group, su empresa. “Había que vender mucho y con dos patas, la tecnológica y la de marketing. En año y medio llegamos a 400 clientes en 12 países. Nos premiaron y terminamos convertidos en consultora de innovación, pero teníamos algunos problemas”, confiesa.

Bibiloni matiza que no solo se centran en márketing, sino también en agencias, consultoras, estudios y productoras. "No nos impedían crecer; de hecho, crecíamos en clientes, facturación y empleados. Sí sabíamos cuánto íbamos a facturar, lo que no podíamos predecir era cuál sería la rentabilidad (el dinero que recibiríamos los socios y accionistas al finalizar el día, mes o año) y cómo podríamos mejorar la rentabilidad sin tener que incrementar la facturación. Apoyarse en la facturación por horas está perfecto; no es un problema", explica en un correo posterior a la publicación inicial del artículo.

Así fue como nació Cor, cuyo signo es un corazón, el significado de su empresa en latín. Consiguió que Marcos Galperín, fundador y CEO de Mercado Libre, peso pesado en América Latina, entrase como inversor. También uno de los primeros inversores de Singularity University. Con una ronda de inversión ángel de 325.000 dólares, su mujer y sus ilusiones, se mudó a Silicon Valley: “Pensaba en grande, en ser global, desde el primer momento”. En diciembre de 2017 ya facturó 30.000 dólares. La empresa solo tiene nueve meses. Confía en facturar su primer millón en otoño.

Este salto se debe en gran parte a 500 Startups, una de las incubadoras más reconocidas, en la que participaron cuatro de los 12 miembros de la empresa. Ya son 15. “Nos enseñaron a ver que nuestro modelo no era el adecuado. Vendíamos mal, mes a mes. Ahora ofrecemos todo un año y ayudamos a optimizar procesos. Hacemos que las agencias introduzcan los datos de los proyectos y a que no quede nada al azar. Esa es la magia de nuestro software”, relata en una de las salas de reuniones de la incubadora. Cuentan con clientes en nueve países y está cerrando la segunda ronda de financiación. En una corrección adicional aclara cómo fue el cambio: "reemplazamos la venta de suscripciones mensuales por suscripciones anuales. Y reemplazamos el free trial (prueba gratuita en inglés) por demos con especialistas".

Al mismo tiempo que se formaba en 500 Startups tuvo una idea, al hilo del boom que experimentaban las criptomonedas. “Había gran volatilidad e incertidumbre, pero también la opción de crear algo diferente”, relata. Ese fue el germen de 22x, una ICO (oferta de inversión en criptomoneda) que aúna a las empresas de su misma cámara. “Un solo token para usar e invertir en 25 empresas”, recalca. No concreta la cifra que han levantado, como les gusta decir en el argot, sino los 35 millones de dólares que quieren alcanzar. Lo hacen bajo la vigilancia de 500 Startups, pero sin apoyo oficial. “Lo ven como una iniciativa curiosa y nos dejan hacer”, dice. Bibiloni reafirma la confianza: “El inversor puede esperar a que crezca el valor o vender el token. Es una inversión equitativa en todas. No hay cash out, sino que es inversión securizada para defender al inversor”, insiste.

El lanzamiento de esta oferta inicial de criptomoneda se basa en el sistema promovido por Carlos Domingo en Spice VC. Al frente de 22X están tres emprendedores como él. Confiesa que no fue fácil: “Vamos a dar lo que podamos para hacer crecer la empresas. Será algo colectivo y bueno para todos. A algunos tuve que convencerlos pero el compromiso de las 22 startups es firme”.

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14/08/2018
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