“Hace 30 años me habría parecido impensable que hubiera algo tan poderoso como el móvil”

“Hace 30 años me habría parecido impensable que hubiera algo tan poderoso como el móvil”

Rosa García, la presidenta de Siemens España, Rosa García valora las enormes posibilidades de virtualizar la realidad para entenderla y predecirla mejor

Rosa García (Madrid, 1965) entró en Siemens hace seis años convencida de que el futuro es combinar el hardware, más asociado con el mundo industrial y con la multinacional alemana, con el software, en el que tenía décadas de experiencia por su experiencia en Microsoft. Ahora la presidenta de la división española está cumpliendo su objetivo: digitalizar los procesos industriales, aprovechando la información de los aparatos físicos para aumentar la eficiencia. Y no solo a nivel industrial: personalmente, estar conectada también trae muchas ventajas, si se saben aprovechar.

¿Cómo han influido en su vida las nuevas tecnologías?

A nivel personal como usuaria, todo lo que tiene que ver con la movilidad, ser capaz de conectarme con mi oficina desde cualquier lugar casi instantáneamente me ha ayudado mucho. Poder realizar cualquiera de las cosas que hacía en mi vida privada, como ir al banco o comprar, utilizando software o internet, me ha devuelto mucho tiempo. Se necesita estar conectado, yo al menos, para poder trabajar en cada momento de una forma muy flexible independientemente de dónde estés, y gracias a ese tiempo que logras arañarle a las salas de espera, al taxi, y demás, puedes tener uno poco más de tiempo para tus hijos o para hacer deporte, o para ti mismo.

Cuando empezó su carrera profesional, en Microsoft, ¿imaginaba que llegaríamos tan lejos?

Honestamente no. Hoy reflexionábamos sobre cómo vivíamos cuando éramos jóvenes, algo que nos resulta muy difícil de explicar a nuestros hijos. Las tecnologías de ahora no son nuevas, pero han cogido una madurez impresionante.

¿Pensaba que influirían tanto en el ámbito personal y no solo en el profesional?

Por supuesto, pero quizá hace 30 años, si me hubieran dicho que iban a existir sistemas móviles tan poderosos como el teléfono móvil, me habría parecido impensable. Hace 30 años los únicos teléfonos que había tenían cable. El cambio ha sido en los últimos 10 años.

¿Qué tecnologías cree que tendrán más penetración a largo plazo?

Una de las más importantes va a ser la virtualización de la realidad: ser capaces de crear un gemelo digital de los productos que diseñamos. En lugar de hacer un prototipo en pequeño, ahora se puede crear un gemelo digital y emular como va a actuar en la forma real.
También va a ser importante la acumulación de datos. Para las empresas industriales el smart data va a ser clave: tenemos millones de sensores que van mandando datos cada segundo y hay que convertirlos en información. En Siemens hemos creado la plataforma de internet de las cosas Mindsphere, que permite recoger todos los datos de los sensores de productos de Siemens, pero también de otros que no son nuestros.
La inteligencia artificial: poco a poco educaremos los sistemas para que las decisiones se puedan tomar en tiempo real robotizadamente. Otra es la impresión 3D, que nos va a permitir crear productos personalizados de forma muy rápida. La interconectividad, que va a permitir que se conecten a internet las personas y también cualquier tipo de dispositivo y cualquier tipo de sensor, va a permitir predecir el mundo de forma totalmente distinta.
Los usuarios cada vez demandamos más que nuestros productos estén más sensorizados. Hace 20 años el usuario detectaba si algo estaba roto, si el coche no funcionaba, o si se había ido la luz, y llamaba. Ahora esperamos que nuestro coche sea capaz de avisar al concesionario de cuándo va a necesitar ser reparado, o que no te deje tirado en la carretera, sino que sea capaz de predecir cuándo se va a producir un error y te mande a cambiar la pastilla de frenos antes de tener un accidente. Además eso va a permitir crear modelos de negocio distintos. Podemos tener motores de avión que se vendan no por el precio del motor, sino por las horas en que lo utiliza una linea aérea, como servicio en lugar de producto.

Las tecnologías de ahora no son nuevas, pero han cogido una madurez impresionante.

¿Y los riesgos de ciberseguridad?

Las empresas tienen que ser muy serias y poner los recursos adecuados. En el caso de Siemens tenemos un departamento dedicado a ciberseguridad, no solo a hacer que nuestros productos sean muy difíciles de hackear sino también para acompañar a nuestros clientes para que ellos puedan poner los procesos y la tecnología necesaria para proteger sus productos y sus instalaciones. Hay que hacer las inversiones de forma razonable, entender que hay un riesgo y poner métodos para frenar ese riesgo. Colaboramos con el Instituto Nacional de Ciberseguridad en ese sentido.

Además los prototipos virtuales podrá probarlos el usuario.

La realidad virtual hay que probarla o disfrutarla. En las fábricas, los operarios podrán trabajar con las máquinas virtuales con gafas 3D. Eso permitirá predecir cómo van a afectar los movimientos a sus vértebras, por ejemplo. Se puede probar no solo la funcionalidad, sino también cómo va a comportarse a nivel mecánico o magnética, o la durabilidad de una pila. O predecir fallos que pueden producirse dentro de muchos años.

¿Qué papel debe cumplir el CEO de una empresa en la digitalización?

El CEO no tiene que ser capaz de programar o montar un robot, tiene que ser capaz de crear una estrategia de digitalización y rodearse de los mejores. Tiene que poner el cliente en el centro, entender sus necesidades, ver qué va a pasar con su empresa y con su competencia.

¿Qué podemos hacer para que la tecnología no nos domine en el ámbito personal?

Uno tiene que entender quién es el responsable de su vida, todo fuera de contexto es malo. La alimentación es buena, pero fuera de proporción produce obesidad. El deporte es bueno, pero en exceso puede provocar un ataque el corazón. La tecnología es eminentemente buena, pero para gente que se aísla del mundo exterior es un peligro. Hay que entender cuáles son los usos de la tecnología y ver cómo puedes aplicarla a tu favor, ser más eficiente, ahorrar tiempo en tu propio beneficio. Ese tiempo ahorrado puedes dedicarlo a mas tecnología o pasear por el campo, que también es importante.

¿Y la tecnología puede cegar a las empresas?

Las empresas son como las personas. Hay que buscar el momento adecuado, la intensidad adecuada. La tecnología ocupa un lugar en el plan estratégico de una compañía, pero también el desarrollo de talento, las fórmulas de relaciones con sus proveedores, con sus socios...

Uno tiene que entender quién es el responsable de su vida, todo fuera de contexto es malo.

Van a dedicar 1.000 millones a buscar startups. ¿De qué sectores especialmente?

Tenemos una división mundial, Next47, así llamada por el año de fundación de Siemens, 1847. Entonces éramos una startup en un garaje, literalmente. Estoy segura de que hay un montón de startups en un garaje en Berlín que pueden ser las próximas Siemens. Lo que tenemos que hacer es averiguar dónde están y ayudarlas, a veces financieramente, pero sobre todo acompañándolas en el camino del conocimiento, presentar ofertas conjuntas con ellas y hacer que la tecnología vaya avanzando mas rápida.
En la tecnología hay ámbitos muy horizontales, como el internet de las cosas o el blockchain, y otros más verticales, como los sistemas de aviación eléctrica. Tenemos cinco o seis proyectos distintos, algunos horizontales y otros verticales. Están relacionados con el negocio de Siemens, que es muy amplio. En España estamos organizando un concurso de startups para invertir en ellas, Seleccionaremos las 10 mejores, que tendrán un business angel de Next47.

Todo cambia muy rápido y para las universidades es complicado mantenerse al día. ¿Cómo valora la formación de la universidad española?

En España hay que reconocer que en ingeniería, matemáticas, física, química, somos reconocidos internacionalmente. Un buen ingeniero tiene una formación teórica muy buena, tiene una gran capacidad de trabajo, y ha pasado por unos filtros muy importantes, porque la universidad española es muy demandante. Suele ser muy creativo, alguien que es capaz de autoeducarse. Con esto en mente lo que estamos intentando es poner nuestra tecnología a disposición de los profesores universitarios, para que puedan actualizar el currículum directamente.
A veces organizamos concursos, o cursos y laboratorios para que vayan empezando a formarse en estas nuevas tecnologías. A veces se nos olvida el hermano pequeño de la universidad, la formación profesional, que también es muy importante. Como buena empresa alemana, creemos en la FP dual, donde los alumnos pasan la mitad del tiempo estudiando y la mitad del tiempo en las empresas, a la vez. Esas mismas practicas las ofrecemos también para universitarios. Tenemos entre 100 y 150 personas de universidad que vienen a hacer becas muy prácticas en nuestra empresa para que salgan realmente actualizados con las ultimas tecnologías del mercado.

¿Cómo reciben estos programas la universidad y la FP?

Ambas lo reciben muy bien, porque saben que parte de su responsabilidad es crear lo que necesitan las empresas para que España tenga éxito en el futuro. Están comprometidos en esta digitalización de la sociedad. Además ven la empleabilidad de estos programas, la mitad de la gente se queda en la empresa a trabajar, porque tienen unas habilidades que no tiene alguien de la formación profesional tradicional.

Cuesta que este tipo de programas se extienda más.

El tejido empresarial español es de pymes, y las empresas más grandes tenemos mas facilidad para crear procesos, para tener becarios, y no solo becarios, sino profesores para esos becarios, tutores, laboratorios. Las inversiones son importantes. A través de las cámaras de comercio y de las asociaciones empresariales se está buscando una forma para que lo mismo que hacemos las grandes empresas lo puedan hacer las pequeñas sin tener que hacer grandes inversiones ni en tiempo ni en dinero ni en materiales.

Alemania, EE UU o Israel tiran con mucha fuerza en la digitalización. Al ser Siemens alemana, ¿eso se nota en la división española?

En España nos hemos ganado la confianza de nuestros headquarters y con ello hemos logrado tener inversiones muy importantes en I+D que se producen en nuestro país. Tenemos un centro de señalización ferroviaria que desarrolla productos que se venden en todo el mundo, con más de 250 personas. En el País Vasco tenemos un centro de innovación que se dedica a crear motores muy especializados que hacen de backup de los sistemas energéticos que se utilizan en lugares donde la energía no puede estar al 100% garantizada. Es un equipo muy grande de I+D. En ambos casos somos también responsables de la venta a nivel mundial.La compañía en España cada año esta creciendo en empleados, en facturación, en importancia estratégica. es clave convencer a tus headquarters de que aquí es donde hay que hacer la innovación, y valoran cada vez mas las inversiones que estamos haciendo en España, que están siendo muy fructíferas.

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11/12/2017
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