Youtube, ¿el profe de las nuevas generaciones?
Educación

Youtube, ¿el profe de las nuevas generaciones?

Los alumnos se 'independizan' de la educación tradicional y buscan nuevas fuentes de conocimientos. Los expertos lo ven con buenos ojos

Frustración, enojo y baja autoestima son algunos de los sentimientos que el sistema educativo español produce en los jóvenes y adolescentes (según aseguran algunos de estos adolescentes). No importa si es el colegio, el instituto o la universidad. Los alumnos sienten que el sistema no está a la altura y que estudian un programa que les inculca conocimientos obsoletos.“Nos están haciendo crecer para un mundo que ya no existe”, afianza Alfonso Sanz, estudiante de segundo curso de ADE.

“La frustración no es solo de los alumnos, sino de toda la comunidad. El sistema educativo no está respondiendo a lo que la sociedad pide. Claramente hay una brecha entre cómo se está preparando a los alumnos y entre cómo los recibe el mundo”, ratifica Antonio Rodríguez de las Heras, catedrático de la universidad Carlos III de Madrid.

Rodríguez de las Heras opina que esta frustración se extiende a los alumnos con altas capacidades. “Estoy poniendo a alguien con una serie de características en un sistema que no está adaptado para ellas, pero también es cierto que esto está cambiando”, afirma.

Esos cambios a los que se refiere el profesor son por ejemplo los de Créate, una fundación que se introduce en los centros escolares para explicar a los niños cómo se desarrolla un proyecto y cómo ponerlo en marcha, o el programa Val Nalon en Asturias, una escuela que también fomenta el emprendimiento desde edades tempranas. Incluso las iniciativas de debate que cada vez están más integradas en los colegios e institutos y que aportan el aliciente de dar la posibilidad al alumno de debatir internacionalmente con otros alumnos. “Los cambios existen, pero no podemos mover tan rápido como la sociedad. Es más, si así fuese seguramente nos acusarían de volver a la gente loca, de obligarles a estudiar un día una cosa y al día siguiente otra”, puntualiza Rodríguez de las Heras. 

  • Alternativas en la red

La realidad, es que ante esta perspectiva nuestros estudiantes han encontrado la formación que no reciben en las aulas, bien sea de los colegios, institutos o universidades en Youtube. Es el caso de Lucía Sánchez, a sus 17 años es la creadora de Crazy Block, un juego para Ios y Android que ya cuenta con más de 10.000 descargas.

“Siempre me ha gustado la tecnología y leer revistas del sector. A los 12 años descubrí la programación y empecé a interesarme por ella. Me asombraba coómo a través de un lenguaje, hasta ese momento desconocido para mí, podía hacer que pasaran cosas. Por ejemplo, hacer saltar una pelota”, rememora Lucía. Aunque actualmente algunos colegios comienzan a enseñar lenguaje de programación a edades tempranas, en ocasiones gracias a iniciativas privadas como Talentum Schools de la Fundación Telefónica, hace cinco años esto era impensable, por ello Lucía buscó otras salidas. “Youtube me ha enseñado todo lo que sé de programación. Canales, como Codecademy, me han permitido avanzar en este lenguaje y así crear mis aplicaciones”, explica Sánchez, mientras espera a que Apple le valide su última aplicación, una guía turística de Benidorm, para comenzar a aprender el lenguaje kotlin para que pueda ser utilizada también por sistemas Android.

Pero como apunta Rodríguez de las Heras, Youtube no es la única plataforma digital al que acuden los alumnos en búsqueda de conocimientos. Los MOOCS (cursos masivos online gratuitos) cada vez son más populares entre los estudiantes. “Miles de jóvenes visitan mis MOOCS. Muchos solo están de paso, algo que desmoraliza a muchos profesores, pero contabilizar eso como alumnos que no asisten a tus clases es un error. Son gente curiosa que en un momento dado le puede interesar una de tus clases. Que no acaben el curso no es un problema”, observa el catedrático.

  • Nativos digitales

Los alumnos que hoy ocupan las aulas de España son nativos digitales, lo que deriva en que su mente pida desarrollar competencias muy diferentes a las que solicitaban los jóvenes hace unos años. “En un primer momento, la comunidad educativa se dejó llevar por la euforia y por el pensamiento de que los nativos digitales vendrían aprendidos, pero nos hemos equivocado. Es cierto que de codo para abajo (destreza) no tenemos nada que enseñarles, pero de codo para arriba (neuronas) sí, porque saber dónde encontrar la información, para luego analizarla y tener un pensamiento crítico sobre ella, no es algo innato”, ilustra Rodríguez de las Heras.

Alfonso Sanz es estudiante de segundo curso de Administración y Dirección de Empresas en el IE. Durante su formación escolar ha tenido la oportunidad de estudiar en Alemania y Escocia. “El sistema alemán es muy parecido al español, pero en Escocia es totalmente diferente. Allí aprendes a aprender”, ejemplifica.

Según Sanz, una de las grandes diferencias de España frente al sistema escocés es que aquí no nos enseñan a aplicar nuestros conocimientos, ni a ser críticos. Su sistema educativo ideal pasaría por exigir un mínimo de conocimientos para dar paso a la especialización del alumno. “Para qué vamos a memorizar datos de los que en un futuro no nos vamos a acordar, si tenemos internet”, lamenta Sanz.

Guillermo de Haro, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos, realiza una reflexión sobre esta cuestión. “Hace unos años no pedíamos técnica en los jugadores de fútbol, el anterior Ronaldo y Ronaldinho tenían una gran potencia física y con eso les valía. Pero esta tendencia cambió y comenzamos a pedir técnica en los futbolistas, aunque también fondo porque si no otros les pasaban por encima. Memorizar es lo mismo. Si quieres tener un pensamiento crítico, lo que vas a hacer es combinar datos y analizarlos. Si tienes buena memoria, te va a ser más fácil ubicar esos datos o encontrar la fuente donde buscarlos. Ahora bien, no te puedes quedar solo con eso, debes saber también procesarlos”, ilustra. “Lo malo no es enseñar a la gente a memorizar sino que dejemos de trabajar otras habilidades que también son valiosas e importantes”, continúa de Haro.

  • Especialización

Otras de las denuncias que Sanz realiza tiene que ver con que “en España nos traten como moldes, olivándose de que ningún alumno es igual a otro. Nos enseñan mil batallas pero no a redactar, y eso es un error”, manifiesta. Rodríguez de las Heras se justifica: “No se puede pretender que el plan general de estudios se adapte a cada alumno. Cada uno debe crear su propio currículum en base a sus intereses, e internet es un buen lugar al que acudir porque no necesitas pagar por el conocimiento”.

“En España somos de los profesionales mejor preparados en ingeniería, pero en la universidad se olvidan del mercado laboral y de las competencias que vamos a tener que saber desarrollar. Cuando terminamos nuestros estudios somos capaces de dar solución a un proyecto y liderarlo, pero un puesto de estas características no lo tendremos hasta dentro de, mínimo, cinco años. Lo que necesitamos saber ahora es trabajar en equipo, tener nociones de oratoria… y en eso estamos perdidos”, se lamenta Ángel Cauto, graduado en ingeniería aeronáutica por la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ETSI).

“Yo soy ingeniero y después realicé un master en Administración y Dirección de Empresas. Lo que no se puede pretender es que en las escuelas de ingeniería se enseñen competencias que nada tienen que ver con ella. Para eso están los masters y los programas y cursos no reglados”, puntualiza el profesor de la Rey Juan Carlos.

“Dicho lo anterior, que no nos guste nuestro sistema no es excusa para no estudiar o quedarnos parados. A mí lo que no me ha dado el colegio me lo ha dado Youtube”, finaliza Sanz, quien se declara también fan de la plataforma por permitirle tener conocimientos sobre política de otros países.

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