Por qué no deberías utilizar un ordenador para tomar apuntes

Por qué no deberías utilizar un ordenador para tomar apuntes

Un estudio de una universidad noruega resalta las ventajas que tiene para los estudiantes el lápiz óptico frente al teclado del ordenador

En los últimos años hemos podido ver cómo el ordenador portátil y la tableta han ido sustituyendo paulatinamente a la hoja de papel en las aulas universitarias. Esta transición sin precedentes, derivada de la irrupción de la electrónica de consumo en los hogares, ha afectado, por supuesto, a todas las etapas de la enseñanza y ha suscitado el interés de pedagogos y psicólogos.

El auge del teclado en detrimento de la escritura manual conlleva la pérdida de ciertas habilidades en el proceso de aprendizaje del ser humano y así lo han puesto de manifiesto diversos estudios. Pero, ¿qué pasa si en lugar del teclado de un ordenador se utiliza un lápiz óptico y una tableta? ¿No es este sistema más parecido al de la escritura con papel y bolígrafo?

La Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología ha publicado recientemente los resultados de un experimento en el que proponía a una veintena de estudiantes entre 21 y 25 años describir y dibujar una serie de palabras utilizando para ello un ordenador y una tableta gráfica Surface Pro respectivamente.

Una estudiante en el transcurso del experimento

Mientras realizaban el ejercicio, los jóvenes llevaban puestos unos cascos conformados por una red de más de 250 sensores que monitorizaban su actividad cerebral, recogiendo cerca de 5.000 datos por segundo. De esta manera, los investigadores Audrey van der Meer y Ruud van der Weel pretendían descubrir si existe alguna diferencia electrofisiológica subyacente entre el uso de una u otra herramienta.

El estudio concluyó que los estudiantes registraban una mayor actividad cerebral cuando manejaban el lápiz óptico. “No solo más, también más diversa”, aclara van der Weel. “Se trabajan más partes diferentes del cerebro que cuando se usa el teclado”, afirma. “Con la tableta, aprender es mejor y más fácil”.

Van der Meer explica que relegar a un segundo plano la fase de escritura en la enseñanza puede influir negativamente en el desarrollo de las personas. “No creemos que haya que volver al boli y al papel, porque un ordenador tiene muchas ventajas”, sentencia. “Pero no podemos olvidar el bolígrafo digital para potenciar esta parte del conocimiento”.

  • Apología de la hoja de papel

La psicóloga educativa y escritora Silvia Álava discrepa sobre este punto. Opina que la tableta gráfica no puede sustituir al papel y el lápiz en las primeras etapas del aprendizaje, ya que el procesamiento de la información es más profundo cuando ves un papel que cuando ves una pantalla. “El proceso de atención sostenida, lo que podríamos llamar capacidad de concentración, es una habilidad que los niños tienen que desarrollar por sí mismos”, expone. “Las pantallas están asociadas a estímulos que cambian muy rápido, por lo que, al usarlas, es más fácil mantener la atención. Los niños que se acostumbran y no entrenan su capacidad de concentración son más propensos a distraerse con facilidad ante nuevos estímulos”.

Los niños que no entrenan su capacidad de concentración son más propensos a distraerse ante nuevos estímulos

Silvia Álava, psicóloga educativa y escritora

La edad parece un factor determinante para posicionarse a favor o en contra de que el bolígrafo digital pueda sustituir a uno de tinta. “La escritura es un proceso en el que se manejan la psicomotricidad fina —la habilidad de hacer agujeros con un punzón o recortar una hoja de papel frente a saltar o andar a la pata coja— y la coordinación visomotriz, que es la que se da entre el ojo y la mano”, explica Antonio Labanda, coordinador de la sección educativa del Colegio Oficial de Psicólogos. “Se desarrollan a edades tempranas. Esto hace que un elemento digital difícilmente pueda sustituir a la escritura manual”.

  • ¿Qué problema hay con el teclado?

En 2014, dos investigadores estadounidenses realizaron un experimento similar al de la universidad noruega. Propusieron a un grupo de estudiantes que tomaran notas sobre varios vídeos de charlas TED; unos utilizaron ordenadores portátiles y otros, papel y bolígrafo. Los apuntes de los primeros contenían más palabras, ya que habían sido capaces de recoger más información utilizando el teclado.

Finalmente, los universitarios tuvieron que responder una serie de preguntas que demostraran si recordaban cuestiones mencionadas en los vídeos —como fechas, países o nombres— y si habían entendido ciertos conceptos. Respecto a las primeras, ambos grupos lo hicieron igual de bien, pero en las preguntas conceptuales, que buscaban averiguar si habían asimilado realmente el contenido, los que usaban ordenador ofrecieron respuestas considerablemente peores.

Pero si un programa como Word ha tenido tanto éxito será porque utilizar el teclado también tiene sus ventajas. Los ordenadores nos permiten ordenar la información de forma más sencilla y organizar distintos contenidos mediante carpetas. “Te permiten dar formatos y cierta entidad a las ideas”, opina Antolín García, fundador de Conmasfuturo, una academia de programación para niños. “Ese proceso de edición no lo tienes cuando lo haces a mano”.

Retina

20/09/2017
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