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Internet en España: Mucha banda ancha, pocos precios estrechos

La amplia extensión de estos servicios en España contrasta con sus tarifas, de las más altas de Europa

Tienes 15 euros? En Finlandia tienes banda ancha. "Ya, pero estoy en España", dirás. Pues aquí con eso no llegas ni a la mitad de la cuota mensual. Así están las ofertas más baratas de ambos países, de acuerdo con los datos de la Comisión Europea. Y no es cosa baladí. "Muchas personas siguen estando excluidas de la sociedad de la informacion global y los costes relativamente altos de estos servicios siguen siendo una de las principales barreras", señala la última edición del informe Midiendo la sociedad de la información, de Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

  • Evolución de la instalación de líneas de banda ancha

No es que falte el servicio. Un 97% del país tiene a su alcance conexiones de, al menos, 2 megabits por segundo (Mbps). El 88% podría acceder a velocidades a partir de 10 mbps. Y las franjas de velocidad superior, 30 Mbps y 100 Mbps, quedan reservadas a un 71% y 66%, respectivamente. Además, la apuesta de la mayoría de los operadores por el despliegue masivo de líneas de fibra óptica hasta el hogar (FTTH) ha convertido esta tecnología -la que nos ofrece servicios superiores a los 100 Mbps- en la de mayor crecimiento, entre todas las que nos permiten conectarnos a internet. En 2014, la cobertura asociada a estas redes era del 25% en 2016 ya estaba al 56%.

Si obviamos la tampoco desdeñable cuestión de los accesos a conexiones de alta velocidad en las zonas rurales o de menor densidad poblacional, podemos afirmar que España tiene, en general acceso a banda (más o menos) ancha. Otra cosa será que para 2020 se alcance el objetivo europeo de acercar un mínimo de 30 Mbps al 100% de los ciudadanos. "Las redes de banda ancha ofrecen quizás la mayor oportuindad que hemos tenido para hacer avances rápidos y sólidos en el desarrollo socioeconómico global. En el siglo XXI, necesitan ser consideradas infraestructuras tan básicas como las carreteras, las líneas de ferrocarril, el suministro de agua y las redes eléctricas", asegura Houlin Zhao, secretario general de la UIT.

¿Y los precios? Ya en 2014, nuestra oferta más barata era la más cara de los países de la OCDE: 39,6 dólares -unificados en paridades de poder adquisitivo o purchasing power parities (PPP)- que sólo palidecían ante los 43,2 dólares de la oferta más 'asequible' de Luxemburgo. En el extremo opuesto de esta clasificación quedaban Estonia, Portugal y Turquía, cuyos paquetes no alcanzaban los 15 dólares mensuales.

  • Precios máximos y mínimos, por países

Por suerte, cuando atendemos a los precios máximos de los paquetes estudiados por la OCDE, que tomó en cuenta todas las ofertas de banda ancha residencial publicadas por todos los operadores, nos perdemos en la multitud y quedamos a gran distancia de los escalofriantes 1.500 dólares eslovenos.

Las ofertas que recopiló la Comisión Europea para su último estudio sobre el coste del acceso a servicios de banda ancha muestran una españa de servicios ligeramente polarizados. La mayoría de los paquetes ofrecidos por los principales operadores se distribuyen entre los rangos de 10 a 50 Mbps y a partir de los 100 Mbps, que como era de esperar tienen las cuotas más elevadas.

  • Distribución de ofertas de banda ancha

Sin embargo, la 'guerra' se concentra por ahora en el segmento intermedio, casi la mitad de las ofertas anuncian velocidades de entre 20 y 50 Mbps, con precios que oscilan entre los 41 y los 82 euros.

La mejor pero insuficiente banda ancha móvil

Además de ser más barata, la penetración de la banda ancha móvil es superior a la fija. Esta tecnología surte, así, un cierto efecto democratizador en el acceso a internet que la UIT reconoce en su informe. "La reducción en los precios de la banda ancha móvil contribuye, no sólo a conectar a más gente, sino también a favorecer un uso más intenso de internet por parte de aquellos que ya están online", admiten. Pero no basta para cubrir las necesidades de la sociedad de la información: "La banda ancha fija no siempre puede sustituirse por el acceso móvil, en particular, para los usuarios que requieren alta capacidad y velocidad. Algunas de las oportunidades más prometedoras del futuro de las telecomunicaciones están relacionadas con áreas que requieren una elevada conectividad, como el Big Data y el Internet de las Cosas (IoT)".

¿Escatimando bits?

Harina de otro costal son las variaciones entre las velocidades de subida y bajada anunciadas por los prestadores del servicio y las que efectivamente disfrutan los usuarios finales. En 2015, la Comisión Europea publicó el que sería el último de sus tres estudios sobre la calidad de la banda ancha de los 27: los europeos estaban recibiendo un 78% de las velocidades anunciadas, mientras que en Estados Unidos se alcanzaba el 101%.

  • Diferencias entre la velocidad anunciada y la real, por operadores

En España, según los datos facilitados por las propias operadoras y recopilados por el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, pocos son los casos en que la velocidad media de bajada resulta felizmente superior a la prometida.

Si nos ceñimos a los cinco operadores con mayor número de líneas instaladas -Movistar, Vodafone, Orange, Jazztel y Euskaltel, de acuerdo con los datos de la CNMC- únicamente 10 de sus 27 ofertas registraron velocidades de descarga superiores a las anunciadas en el primer trimestre de 2017. Además, estos 'bonus' oscilan entre los 5.000 y los 103 Kbps de más. Las diferencias negativas entre lo prometido alcanzan 'recortes' de decenas de miles de kbps.

Retina

21/08/2017
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