Un ‘crowdfunding’ para pagar la carrera

Un ‘crowdfunding’ para pagar la carrera

La 'startup' Studentbackr propone un sistema de financiación participativa para ayudar a los estudiantes con sus gastos

Las opciones para pagar los estudios superiores son limitadas: si no puedes pagarlo directamente de tu bolsillo, o recibes ayudas de la administración pública o tienes que pedir un crédito. Ahora la startup Studentbackr propone una tercera opción: una financiación participativa o crowdfunding, que consiste básicamente en recuadar dinero de las personas que estén dispuestas a invertir en tu carrera para poder financiarte la matrícula o los apuntes.

  • ¿Cómo funciona?

En resumen podríamos decir que funciona como cualquier otra plataforma de crowdfunding: el estudiante registra su proyecto educativo explicando en qué va a gastar el dinero, cuánto va a durar la campaña, cuáles son las recompensas y cuánto dinero necesita. Un coach profesional de StudentBackr revisa el proyecto en detalle y ofrece ayuda al estudiante para que llegue a conseguir su objetivo. Una de las diferencias es que el proyecto se comparte con los contactos de las redes sociales, por lo que se supone que los contribuidores son personas conocidas o cercanas.

¿Cómo monetiza Studentbackr su negocio? En caso de que se consiga el 100% o más del objetivo recaudado, la startup aplica una comisión de 5% sobre los fondos. En caso de no cumplir el objetivo inicial, el estudiante guarda todos los fondos recaudados al final de su campaña, pero la comisión es de 10%. En otras plataformas, si no se cumple el objetivo financiero, se pierde la totalidad de la cantidad recaudada

De momento, el modelo funciona con donaciones y recompensas —pequeños servicios ofrecidos para agradecer a los donadores—, y existe en francés y en inglés. La versión española está lista y se lanzará después del verano.

  • ¿Por qué nos interesa?

Los recortes en educación han dejado a miles de alumnos en la estacada: estudiar sin becas se ha convertido en un lujo para muchos. Sobre todo ahora que una carrera no es suficiente y parece imprescindible estudiar un máster e idiomas. Seguir formándose es otra opción para muchos jóvenes que no encuentran trabajo pero es la pescadilla que se muerde la cola cuando resulta que las dificultades financieras no le permiten tampoco seguir estudiando.

El sistema de crowdfunding para estudiantes que propone Studentbackr puede ser un grano de arena más, ayudar a financiar esos estudios y facilitar el acceso a la educación superior. También facilitaría que muchos jóvenes no tuvieran que combinar trabajo y estudios. El objetivo de Studenbackr es generar un modelo de financiación que sea sostenible a largo plazo y sustituir los créditos bancarios para que los jóvenes no se endeuden.

  • ¿De quién hablamos?

Yamin Chalabi y Marjolaine Blazy, de 35 y 34 años, al frente de Studenbackr, se conocieron en París, cuando trabajaban juntos en Deloitte. Los dos tienen 14 años de experiencia en finanzas y trabajan desde hace 5 años en el sector de la educación con universidades de EEUU, Francia y otros países europeos. Decidieron lanzarse a crear la startup aprovechando su experiencia conjunta en el emprendimiento, la innovación social, la transformación de procesos y de gestión de proyectos web.

En 2014, con los gastos de estudios en aumento, la dificultad para encontrar trabajo y la disminución de ayudas públicas, comenzaron a ser conscientse de un problema creciente. Esto, unido al aumento de popularidad del crowdfunding, que desafía las formas tradicionales de financiación, les pareció una oportunidad natural para crear una solución dedicada a los estudiantes.

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20/09/2017
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