Waves: manual de cultura empresarial en la era digital
Transformación

Waves: manual de cultura empresarial en la era digital

La primera edición del evento Waves reúne a una veintena de protagonistas de la revolución industrial 4.0 para discutir sobre las claves de su transformación

La tecnología ha cambiado a una velocidad vertiginosa la forma en que sucede todo. Lo que ahora está de moda, dos horas después puede resultar de lo más anticuado. Ante este entorno volátil, las certezas sobre las que se ciernen los actores empresariales resultan escasas. En plena revolución industrial 4.0, una veintena de sus protagonistas ha participado este viernes en la primera edición de Waves, un evento en el que intercambiar opiniones sobre la transformación digital. El punto en común que encontraron todos los participantes en medio de tanta incertidumbre, aparte de la tecnología como motor social, fue el de la colaboración y la modificación de la cultura corporativa.

“La colaboración sistémica es la clave para la innovación. Las empresas, independientemente de su tamaño, han de movilizar el conocimiento, habilidades y capacidades hacia sus objetivos”, ha explicado Raúl Grijalba, presidente ejecutivo de ManpowerGroup España, durante su intervención. A las palabras de Grijalba, le sucedieron ciertos matices en la mesa redonda que compartía sobre el talento como una gran fuerza de cambio. Una de esas voces ha sido la de José Luis Saiz, consejero delegado de Calidad Pascual. En su opinión, son las propias empresas las que tienen que incorporar estos nuevos valores para poder transmitirlos con credibilidad. “Para enamorar a los consumidores, los empleados han de estar enamorados también”, ha añadido.

De izquierda a derecha. Juan Pedro Moreno (Accenture), J.L. Carretero (BBVA), Javier Agüera (Snips), Juan Garrigosa (Endesa) y Pablo Vidarte (Bioo) durante su intervención este viernes en el panel sobre tecnología durante el evento Waves.

La economía colaborativa se ha convertido en uno de los términos más utilizados en los entornos de cambio digital… y los ejemplos siempre terminan siendo los mismos: BlaBlaCar, Uber o Wallapop. Sin embargo, la mayoría de sus protagonistas, tal y como explicaron en Waves, entiende que el intercambio ha de ir un paso más lejos, no quedarse solo en los servicios. “Hay que comprender que el contexto mundial en el que vivimos tiene diferentes visiones. La transformación no va de jugadores individuales, sino de trabajar en equipo”, ha resumido Pablo González, creador de Pangea.

Otro de los grandes retos que afrontan los que participan en la revolución industrial 4.0 es el del cambio de cultura corporativa. Tiene una doble vía: startups que, pese a su innegable carácter disruptivo, emulan patrones de comportamiento clásicos; o empresas más tradicionales que se aferran a sus valores como si fueran las tablas de la ley. Quien más claro lo ha expuesto ha sido el director general del Santander, Víctor Matarranz. “Tenemos que transformar nuestra cultura. No porque antes fuera errónea, sino porque todo ha cambiado drásticamente en los últimos años”, ha destacado.

Tenemos que transformar nuestra cultura porque todo ha cambiado drásticamente en los últimos años

Víctor Matarranz, director general del banco Santander

Precisamente, el sector bancario, en el que trabaja Matarranz, ha visto como las fintech han derrumbado muchas de las barreras de entrada. Esto ha propiciado, tal y como ha argumentado, que haya cambiado la percepción de lo que es una entidad financiera hoy en día. “No somos físicos, somos digitales. La atmósfera en la que trabajamos ya no está por más tiempo cerrada”, ha precisado. Esta apertura es la que conlleva a ese cambio cultural y a una modificación en los métodos de cooperación. Como ha subrayado Vivian Graubard, antigua asesora del presidente de los Estados Unidos Barack Obama, hay que tener presente la noción de que ninguno de los sectores empresariales pude resolver un problema por sí mismo.

Para contextualizar la transformación digital, los protagonistas de Waves describieron algunas de las características de este proceso. Como ha resumido Javier Agüera, confundador de seis empresas con apenas 25 años, los cambios son “rápidos, simultáneos y sistémicos”. En ciertas ocasiones, estos cambios de paradigma empresarial generan recelos en parte de sus actores. En algunas ocasiones por desconocimiento y, en otras, por temor a lo desconocido. “No tengáis miedo a subiros a la era digital. Si no, solo nos arrepentiremos de quedarnos atrás”, ha concluido Agüera.

No todo son productos tangibles

El gran reto ante el que se encuentran muchas de las empresas es el de satisfacer a sus consumidores con productos que demandan y, a lo mejor, ni existen todavía. Lo que en ciertas ocasiones dejan a un lado son aquellos elementos intangibles. Esos que no se tocan pero que son determinantes en la innovación tecnológica. Uno de ellos es el del cloud computing. Como ha explicado Juan Garrigosa, director de innovación de Endesa, cuando construyeron a principio del siglo XXI las oficinas en las que trabajan, destinaron un gran espacio para los servidores físicos y, actualmente, lo hacen en la nube. “Tecnología hay muchísima, pero no todo son apps, ideas o aparatos”, ha precisado. El otro gran elemento que es moneda de cambio habitual en la transformación digital son los datos. Las grandes corporaciones luchan por aprender a gestionarlos y sacarles partido, aunque solo son números. Pese a desconocer hacia donde avanzará el tratamiento del big data, los hackers ya han aprendido a cuantificarlo. Como ha expuesto Agüera, el coste total del cibercrimen asciende a 400.000 millones de euros en la economía global.

Retina

22/07/2017
Normas
Entra en EL PAÍS