Echo Amazon
Un Echo Amazon mostrado por Ford en el último CES de Las Vegas.

Alexa pondrá los próximos huevos de oro de Amazon

Su asistente de voz podría generarle 10.000 millones de dólares de ingresos en 2020. Para esa fecha se prevé que este mayordomo digital esté en 128 millones de dispositivos.

Si alguien tiene olfato para detectar buenos empresarios y buenos negocios ese es para muchos Warren Buffett, el oráculo de Omaha. Pero el famoso inversor, uno de los más reputados de Wall Street, parece que falló al no detectar el inmenso potencial de Amazon. Este fin de semana se lamentó de haber “subestimado” la brillantez de Jeff Bezos, el fundador del gigante de internet, sobre el que dijo que es “el mejor empresario de nuestro tiempo. Nadie ha sido capaz de dominar así en dos industrias”. Buffett se estaba refiriendo al liderazgo aplastante alcanzado por la compañía en el comercio electrónico y en la nube. Dos golpes maestros de un genio de los negocios, que han llevado a Amazon a valer en Bolsa 452.000 millones de dólares. Su acción roza los 950 dólares.

El interrogante que surge ahora es si Bezos –que tampoco tiene un mal olfato para los negocios como ha demostrado– tiene otro as en la manga. Y todo parece indicar que sí. Su nombre es Alexa, el asistente digital que la compañía lanzó en 2014 junto a su altavoz para el hogar Echo, que ahora domina el 70,6% del mercado en EE UU, donde este año habrá 35,6 millones de usuarios de este tipo de dispositivo, según eMarketer. Amazon ha logrado situarse por delante de Google (que tiene con Google Home, basado su asistente de voz Google Assistant, un 23,8% de cuota) y de otros jugadores más pequeños como Lenovo, LG, Harman Kardon y Mattel, que solo representan el 5,6%.

Pero, ¿por qué es tan importante Alexa? ¿Por qué este negocio podría ser la nueva gallina de los huevos de oro de Amazon? Definitivamente, los asistentes de voz pueden ser lo que los estadounidenses llaman The next big thing (la próxima gran cosa). Bezos sabe que, aunque este mercado es nuevo y la idea de hablar con un objeto en casa todavía genera cierta inquietud en muchas personas, esos asistentes podrían incluso llegar a sustituir a las apps como interfaz único de usuario y jugar un rol fundamental en el uso que hacemos de cualquier servicio y contenido. “Podrían jugar un papel incluso más importante al que jugaron los navegadores en la primera era de internet, de ahí las fuertes apuestas en este segmento de gigantes como Apple, Microsoft y Google”, dice el analista español Jaime García Cantero.

Amazon no es tonta, y sabe que no lo va a tener fácil, pero también es consciente de que tiene por delante la oportunidad de liderar la casa inteligente, la domótica. Los datos de eMarketer sugieren que una vez que una persona opta por una marca de asistente en su casa, es muy poco probable que la abandone después, así que cuando explosione el internet de las cosas podría tener una ventaja clara y sería el momento de que su posición dé jugosos frutos.

Habrá que ver siAmazon explota Alexa como una nueva línea de negocio o una poderosísima herramienta para potenciar su ‘ecommerce’

Amazon ha tomado una ventaja clara en la carrera de la voz, aunque como advierte el analista de CCS Insight Geoff Blaber a la BBC, la industria apenas ha cruzado la línea de salida. Ahí están Apple (con Siri), Google y Microsoft (con Cortana). Y quizás por eso la compañía de Bezos ha puesto la quinta marcha y se ha abierto a los desarrolladores de aplicaciones, al tiempo que está alcanzando acuerdos con diferentes marcas para convertir a su Alexa en el asistente más popular. Es el caso de Ford, que tiene un vehículo habilitado para Alexa; el de General Electric, que ha anunciado una lámpara impulsada por este mismo asistente; el del fabricante de electrodomésticos inteligentes Ecobee, que hace días desveló que Alexa formaría parte de sus productos, o el de Huawei, que va a incluir Alexa en un smartphone. Amazon quiere que su mayordomo inteligente esté en tantos elementos de nuestras vidas como sea posible (monitores para bebés, móviles, robots, termostatos...) y por ello la relación con terceros siempre ha sido clave en su estrategia.

Se prevé que Alexa esté en 128 millones de dispositivos a finales de 2020. Y su adopción podría tener un efecto bola de nieve. Una hazaña de Bezos, si se tiene en cuenta que a diferencia de Google y de Apple su empresa no cuenta con smartphones propios como palanca para su impulso. Aunque sí cuenta con una importantísima base de clientes de Amazon Prime.

La cuestión aquí es si Amazon, que siempre ha visto el hardware como un medio para lograr un fin, ve en Echo (y por tanto en Alexa) una nueva línea de negocio o una poderosísima herramienta para potenciar su línea de ecommerce al llevar la capacidad de compra en Amazon a cualquier dispositivo y momento. O será una combinación de ambas, que generará ingresos de por sí y aumentará el dominio de la compañía en el comercio electrónico. De momento, Amazon va haciendo jugadas maestras por el camino, como la de sacar al asistente de los dispositivos tradicionales (smartphones, tabletas o PC) y llevarlo a electrodomésticos y coches.

Mark Mahaney, analista de RBC, estima que Alexa podría generar a Amazon ingresos de 10.000 millones de dólares en 2020. De ellos, la mitad vendría de las ventas del altavoz Echo y el resto del incremento de las compras en su tienda online.

Con los acuerdos a los que está llegando Amazon, el desarrollo de Alexa puede ir muy rápido, aunque hay quien cree, como Cantero, que en el corto y medio plazo será más una manera de ayudar a Amazon a vender más (posiblemente mucho más) que un negocio en sí mismo. Aunque con el tiempo puede ocurrir algo parecido a lo que sucedió con Amazon Web Services (AWS), su negocio en la nube. Su actividad de alojar sitios web y aplicaciones de terceras empresas les reportó en 2015 –solo 10 años después de lanzarla– unos 10.000 millones de dólares. En el primer trimestre de 2017 la división le generó unos ingresos de 3.600 millones.

Sin duda, Bezos es uno de los grandes CEO de la actualidad. Comparable a Bill Gates o Steve Jobs, con una visión estratégica diferencial, aunque tampoco hay que olvidar que ha cometido errores, como sus escarceos en el mercado de los smartphones con su fallido Fire Phone. Pero, como él mismo dice: “Los fallos son parte del camino hacia el éxito”.

Ahora habrá que ver si esta vez da o no en la diana. Pero todo apunta a que los asistentes de voz como una nueva plataforma se van a imponer, aunque dependerá de las aplicaciones que el mercado sea capaz de crear para hacerlos más útiles. A Alexa le vamos a poder pedir casi de todo: que encienda o apague la luz, que compre comida china, que ponga una canción, que nos lea una noticia... Lo que Bezos deberá demostrar ahora (al igual que sus rivales) es que su empresa con Alexa y Echo es capaz de caminar en la cuerda floja de la privacidad.

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