Tres herramientas para hacer la democracia más digital... y mejor
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Gobernanza

Tres herramientas para hacer la democracia más digital... y mejor

Presupuestos colaborativos y métodos para conectar a ciudadanos con servidores públicos, algunas de las iniciativas

Pedir un taxi, hacer transferencias bancarias, comprar cosas, estudiar una licenciatura, ver la televisión... Internet sirve para casi todo. Pero hay un terreno en el que todavía le falta mucho camino por recorrer: nada menos que la democracia. Y eso que la gran virtud de la red es precisamente su capacidad de conectar a las personas (y ayudarlas a organizarse si así lo desean).

La UE es muy consciente de ello. El Plan de Acción sobre Administración Electrónica de la UE 2016-2020 tiene como objetivo acelerar la transformación digital de la Administración de los Estados miembros. “La democracia digital es vista en este informe como una vía de apoyo y refuerzo de la democracia tradicional por medio de las tecnologías de la información y la comunicación”, lee un comunicado del Parlamente Europeo, en el que también se señala que algunos países, como Estonia, ya están experimentando con el voto digital.

¿Qué experiencias se están llevando a cabo en España al respecto? ¿Cómo se conjugan las nuevas tecnologías con la democracia? Repasamos a continuación algunas de las iniciativas que han surgido en los últimos años para digitalizar la participación política.

  • Presupuestos participativos

El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha este año una iniciativa pionera en la capital para que la ciudadanía se moje en los asuntos municipales. Desde luego, no es el primer municipio que lo hace, pero sí el mayor. En febrero abrió una consulta para decidir, entre otras cuestiones, si ampliar o no las aceras de la Gran Vía o someter a escrutinio propuestas encaminadas para reducir costes elevadas desde el consistorio o por los mismos ciudadanos. Asimismo, los vecinos de determinados barrios, desde Barajas a Salamanca, tuvieron la oportunidad de pronunciarse sobre cuestiones que les afectaban directamente.

El consistorio que dirige Manuela Carmena ha abierto otra consulta en su site Decide Madrid, en este caso sobre los Presupuestos Participativos 2017, para elegir los proyectos a los que se destinarán una parte de los fondos municipales. La votación se abre el 15 de mayo, y para poder participar solo hace falta una conexión a internet y estar empadronado en Madrid.

  • Conexión ciudadanía-políticos

Si a algo ha contribuido la corrupción galopante que ha aflorado en los últimos años ha sido a romper la desafección entre la ciudadanía y la política. Algunos emprendedores españoles se han propuesto tender puentes para que la relación entre representantes y electorado no naufrague (del todo). Eneko Agirre y Oier Aranzábal lanzaron el portal Osoigo.com en 2015 y, hasta la fecha, cuenta con 630 políticos. Cristina Cifuentes (PP), Joan Tardà (ERC) o Íñigo Urkullu (PNV) son algunos de los más conocidos.

El funcionamiento de la plataforma es sencillo. Los interesados en saber qué hacen sus diputados, senadores o concejales entran en la web y lanzan una pregunta a alguno de los políticos inscritos. El resto de usuarios apoya o no la pregunta, y en cuanto reúne cierto número de vistos buenos, el representante público recibe la notificación que debe responder. Cristina Cifuentes, por ejemplo, respondió la semana pasada a un ciudadano que le preguntaba que cómo pensaba lograr “que el PP se convierta en el Partido Peronista de Madrid”. En su respuesta de 697 caracteres (deben ser cortas por necesidad), la presidenta de la Comunidad de Madrid respondía que “el Partido Popular de la Comunidad de Madrid sea un partido totalmente limpio y honesto, sujeto a un estricto código ético”.

  • El ‘LinkedIn de los políticos’

El portal Kuorum.org ha incorporado las herramientas para la gestión de la relación con los clientes (CRM, por sus siglas en inglés) a la vida política, donde el reto de la comunicación es esencialmente el mismo: llegar al público objetivo. Para participar de él, los representantes públicos deben abrirse un perfil, una especie de LinkedIn del servidor público, desde el que colgar los proyectos en los que se esté trabajando. Sus seguidores solo tienen que entrar en la página para ver en qué ocupan el tiempo y, si así lo quieren, hablar con ellos.

Esta herramienta se centra en lograr que los políticos (y todo aquél que se anime, en realidad) segmenten su mensaje por áreas de interés y región. “Conecta con tus audiencias y lidera el cambio”, lee quien entre en la web.

¿Qué hay del voto electrónico? ¿Llegará el día en que la abstención no se dispare en los días lluviosos por la pereza de bajar al colegio electoral? Este tema lo dejamos para otro día…

Retina

28/07/2017
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