Izaskun Chinchilla: “Todos debemos ser productores de cultura”
Entrevista

Izaskun Chinchilla: “Todos debemos ser productores de cultura”

Chinchilla defiende el arte como expresión y comunicación en la era de la avalancha digital

De lo pasivo a lo activo. Así entiende la arquitecta Izaskun Chinchilla (Madrid, 1975) la nueva era online, una era en la que “todos debemos ser productores de cultura”. “Creo que esta diferencia es lo que hace ese diálogo que es la cultura abierto, colectivo y social”, declara.

Chinchilla es una gran defensora del arte como vehículo de expresión y comunicación en la era de la avalancha digital, donde la cantidad de información puede aplastar al internauta, indefenso ante un menú tan extenso de opciones. “El arte es una forma de vida, no una cuestión de objetos”, declaraba este año a EFE en la feria contemporánea ARCO, durante la presentación de su obra que reinventó la sala VIP de la muestra como un espacio onírico y ecológico en el que abundaban los mestizajes entre todas las culturas del mundo. “Los relatos de los antiguos biombos hablaban de viajes heroicos y de escenas en frondosos jardines, los nuestros hablan de las vidas de familias contemporáneas y de sus ciudades”, apuntaba Chinchilla, añadiendo que la obra bebía de Marcel Duchamp y su El gran vidrio.

Los sueños y el ecologismo son centrales a la obra de Chinchilla. En 2015, su estudio, Izaskun Chinchilla Architects, ganó el prestigioso premio FIGMENT, concedido por el Comité de Arquitectos Emergentes de Nueva York (ENYA) y la Asociación de Ingenieros de Estructuras de Nueva York (SEAoNY). La Ciudad de los sueños de Chinchilla era un domo capaz de cobijar a 50 personas que entremezclaba paraguas de múltiples y ruedas de bicicletas imitando el patrón de los pétalos de las hortensias. Lo orgánico y lo manufacturado unidos en la forma.

"Hay otras formas de belleza que no tienen que ver con el lujo, tienen que ver con ser creativos”

La obra contenía mobiliario reciclados por instituciones neoyorquinas, en una apuesta por ofrecer un arte que, una vez desmontada la instalación, siguiera teniendo su utilidad. Una apuesta por lo que Chinchilla entiende por belleza, como declaraba la creadora a EFE en ARCO: “Es muy difícil hacer un proyecto perfecto. Queremos lanzar un mensaje a todo el mundo y hacerles ver que hay otras formas de belleza que no tienen que ver con el lujo, tienen que ver con ser creativos”.