La falta de capital frena la explosión tecnológica de México
TRIBUNA

La falta de capital frena la explosión tecnológica de México

México quiere tener su Silicon Valley. Y los ingredientes para cultivarlo parecen estar ahí. Techcrunch avisaba en agosto que la próxima startup que pase de los 1.000 millones de dólares de valoración no será un unicorn anglosajón, sino un unicornio del país latinoamericano. En abril, The Economist también se hacía eco de los esfuerzos de un nuevo ecosistema emprendedor mexicano, con su epicentro en Guadalajara. Pero su subtítulo dejaba entrever los problemas que aún aquejan al sector TIC en esta nación: Un naciente ecosistema tecnológico podría tener éxito resolviendo los problemas locales.. El quizás es la clave.

Los frenos para que la México techie medre vienen de dentro, de la ansiedad por encontrar su unicornio y la desconfianza hacia lo nuevo. “Todavía los héroes no son los emprendedores, como sucede en Estados Unidos, porque aún no tenemos un caso de éxito sonado”, afirma Marcus Dantus, cofundador de Startup México, uno de los campus de emprendimiento más grandes de Latinoamérica, inaugurado a principios de 2015. El también exdirector de Wayra México —la aceleradora de startups de Telefónica— considera una importante barrera el hecho de que las compañías grandes no compren a las pequeñas. “No les confían y eso hace muy difícil su crecimiento”.

Pablo Lascurain —director de Startup Grind Latam, la comunidad de startups más grande del mundo, con presencia en 200 ciudades en 97 países— incide en la necesidad de crear una cultura emprendedora. “Los empresarios de primer nivel de la región tienen una de las tasas de inversión más bajas del mundo. Vemos a Bill Gates, Richard Branson y Jack Ma aprovechar el impacto que tienen para resolver problemas globales usando el ecosistema de emprendimiento local y regional, con recursos económicos y de infraestructuras. En América Latina tenemos grandes empresarios, pero aún no se involucran en el ecosistema, principalmente en el de alto impacto, el que puede transformar economías en poco tiempo”.

Otro reto es el acceso a capital. “Uno de los riesgos más grandes que presenta el ecosistema mexicano es no ofrecer a estas empresas financiación para que puedan continuar su expansión”, dice el especialista en emprendimiento e innovación Juan López Salaberry. En México, la industria de capital privado contaba a principios de 2015 con 143 administradores de fondos, más del doble de lo registrado apenas seis años antes, según la Asociación Mexicana de Capital Privado (AMEXCAP). “Ha crecido, pero todavía no invierten lo suficiente. No hay salidas financieras”, dice Marcus Dantus.

A pesar de estos frenos, que México se convierta en un referente de alta tecnología en la región semeja cuestión de tiempo. “El país ha creado en los últimos años un sinnúmero de compañías de alto impacto. Tenemos que dejar que esta generación de emprendedores tenga el lapso suficiente para desarrollar todo su potencial”, explica Salaberry, quien en los últimos dos años y medio fue socio del programa internacional de aceleración de nuevas empresas 500 Startups.

El sector TIC mexicano quiere aprovechar sus posibles ventajas competitivas. “Guadalajara ha sido considerada por muchos como el Silicon Valley mexicano por la cantidad de manufactura TIC y software desarrollado, así como la llegada de servicios de atención telefónica”, señala el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) en su estudio Los emprendedores de TIC en México: Recomendaciones de política pública para su nacimiento, crecimiento y consolidación.

"Guadalajara ha sido considerada por muchos como el Silicon Valley mexicano", señala el IMCO.

El informe destaca como una de las grandes fortalezas de la industria tecnológica en México la generación de talento: 115.000 estudiantes de ingeniería y carreras tecnológicas se gradúan cada año. Por otro lado, es el segundo país de América Latina con mayor recepción de inversión. Capta alrededor del 20% del capital que se invierte en la región, superado ampliamente por Brasil (70%), pero por encima de Chile (7%) y Argentina (3%), según datos de la Asociación Latinoamericana de Venture Capital y Private Equity (LAVCA). La proximidad con Estados Unidos favorece igualmente su capacidad para hacer negocios. Y una cuarta ventaja competitiva es su papel como exportador global de servicios de Tecnología e Información (TI). Ocupa el tercer lugar después de India y Filipinas, apunta el IMCO.

Sin embargo, para el organismo público, uno de los mayores frenos que impide el crecimiento acelerado de esta industria son los escasos beneficios del sector, que achaca a una falta de inversión en I+D. En 2015 apenas representó el 0,56% del PIB, según datos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).

El Estudio sobre la industria de capital emprendedor en México 2015 toca otro punto importante: la educación. “Es vital que las universidades formen profesionales que realmente tengan cabida en el mercado y que incorporen temas de negocios, innovación y emprendimiento en sus planes de estudio. En México existe una carencia de conocimientos relacionados con emprender. Temas fundamentales como el tipo de sociedad mercantil más óptima o la forma adecuada de presentar un proyecto frente a inversionistas son ignorados por gran parte de los emprendedores”, subraya.

"En México existe una carencia de conocimientos relacionados con emprender", señala el estudio del CONACYT.

Con todo, el ecosistema TIC en México ha dado, y continúa haciéndolo, gratas sorpresas. “Sin lugar a dudas ha demostrado la calidad en términos de emprendimiento. Basta ver el caso de Softtek. Esta empresa, que prácticamente desarrolló por completo y acuñó el término nearshore, ha logrado posicionarse entre los líderes de su industria a nivel mundial”, comenta Pablo Lascurain. Clip, Kichink, Bridgefy, Conekta o 99Minutos son otros de los nombres que destacan, entre otras muchas.