Cinco futuros que revolucionarán el 'big data'
TRIBUNA

Cinco futuros que revolucionarán el 'big data'

El futuro de los ejecutivos. La capacidad de afine en fármacos y tratamientos médicos. El rendimiento de los negocios. La confianza de la sociedad. Muchos son las sendas clave con la misma encrucijada: el big data, los ingentes volúmenes de información almacenados digitalmente que cimentan la transformación digital. Para hablar del estado del sector y de qué se puede esperar en el futuro, RETINA convocó el martes a cinco expertos del sector en un desayuno celebrado en la redacción de EL PAÍS: Richard Benjamins, director de business intelligence y big data de Telefónica; Jesús García San Luis, director de computación avanzada y relaciones científicas de Repsol; Rosa M. Badia, coordinadora de las actividades de big data del Barcelona Supercomputing Center - Centro Nacional de Supercomputación sito en Barcelona (el BSC-CNS); Carlos del Cacho, analista de datos de la startup Jobandtalent, y Alicia Asín, CEO y fundadora de la startup Libelium. El acto fue presidido por Miguél Jiménez Cabeza, subdirector de Información de EL PAÍS y moderado por José Manuel Abad, redactor de la sección de Tecnología de EL PAÍS.

Estas son las cinco predicciones que este grupo de expertos ha legado a RETINA.

RICHARD BENJAMINS (TELEFÓNICA)

"Hay dos tendencias. Una es la toma de decisiones, para las que pesarán cada vez más las máquinas. Esto lleva a un dilema ético: valorar quién tiene la responsabilidad. En el caso de un accidente con un coche autotripulado, ¿de quién será la culpa? Habrá que elegir entre qué decisiones toma la máquina —decisiones clave médicas, jurídicas...— y cuáles los seres humanos. La otra tendencia clave para mí es que tenemos que entrar en un ecosistema nuevo. Cada vez el usuario tendrá más beneficios y servicios siempre que esté dispuesto a compartir de sus datos. Por ejemplo, una exención de impuestos por compartir los datos de localización para optimizar el tráfico".

JESÚS GARCÍA SAN LUIS (REPSOL)

"Las grandes empresas tenemos el empeño en hacer una predicción. Pero nadie acierta nunca, porque lo que hacemos es una extrapolación lineal de lo que sucede ahora y esta tendría que ser exponencial. Hay que prepararse para cambiar completamente. Pero por mojarme un poquito, estoy de acuerdo con Richard en el papel de la inteligencia de las máquinas. Aunque hay que tener cuidado en hacer tan antropomórfico el término, porque tendemos mucho a creer en la magia: 'Oye, con esto le das a un botón y ya te encuentra el petróleo'. Si la empresa no es capaz de retener el conocimiento, esta tecnología no será una fuente de competitividad sino que se convertirá en la destrucción de la compañía. Va a haber dos paradigmas, los que se conformen con mirar el resultado y los que intenten entender la información que producen. El sistema no solo tiene que ser capaz de tomar las decisiones, sino también de explicarlas."

ROSA M. BADIA (BARCELONA SUPERCOMPUTING CENTER - CENTRO NACIONAL DE SUPERCOMPUTACIÓN)

"Hacer predicciones es difícil sobre todo si es a futuro [sonríe]. Los datos son importantes pero lo importante es poder extraer conocimiento de ellos. En supercomputación se ampliará cada vez más el análisis del big data, yo no diría que para tomar las decisiones pero sí para asistir al científico a la hora de elegir".

CARLOS DEL CACHO (JOBANDTALENT)

"Los proyectos big data de momento no consiguen los retornos de inversión esperados. Pero yo le diría a un directivo que esté buscando en nuevas oportunidades para su negocio que apueste por este campo. Si se aplica un mismo proceso de negocio sobre un grupo de usuarios o negocios heterogéneos, lo normal es que los resultados no sean buenos. Hay que partir esos grupos. Si lo llevamos al extremo, podríamos tener una modelo predictivo individualizado, único para la empresa, o institución".

ALICIA ASÍN (LIBELIUM)

"Por la parte de smart cities, más que una predicción tengo una esperanza: que el Internet of things (IoT) y big data generen una sociedad más democrática a través de la datocratización de los procesos de votación. Las campañas electorales se parecen cada vez más a campañas de marketing. No estamos acostumbrados a que nuestros políticos justifiquen sus acciones con datos muy concretos. Pero espero que, con toda la abundancia de información que tenemos, el mensaje cale en los ciudadanos y exijamos que tanto las decisiones políticas como los medios de comunicación se apoyen en ellos".